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lunes, 18 de mayo de 2015

La escasez de antibióticos en los Estados Unidos va en ascenso

Estos medicamentos de uso común son esenciales, pero no son rentables para las compañías, según un experto

Traducido del inglés: viernes, 24 de abril, 2015

JUEVES, 23 de abril de 2015 (HealthDay News) -- La escasez de antibióticos, incluyendo aquellos que se utilizan para tratar infecciones resistentes a los medicamentos, podría estar poniendo a los pacientes en riesgo de padecer enfermedad y muerte, de acuerdo con un nuevo reporte.
Entre 2001 y 2013, hubo desabastecimiento de 148 antibióticos. Los investigadores hallaron que la escasez comenzó a empeorar en 2007.
"Entre los medicamentos desabastecidos se encontraban muchos que eran de los pocos que podían tratar algunas afecciones particulares, medicamentos para tratar bacterias resistentes a antibióticos y medicamentos utilizados para tratar niños", dijo la doctora Larissa May, investigadora principal del estudio y profesora asociada de medicina de emergencia en la Universidad George Washington en Washington, D.C.
"Cuando estos medicamentos no están disponibles, los pacientes pueden no recibir el mejor tratamiento, o incluso pueden morir", dijo. "Si no se hace algo, la atención médica puede verse muy afectada".
En el estudio, casi la mitad de los medicamentos desabastecidos eran antibióticos necesarios para tratar infecciones graves, incluyendo las provocadas por Clostridium difficile, Enterobacteriaceaeresistente al carbapenem (CRE, por sus siglas en inglés), Staphylococcus aureus resistente a meticilina (MRSA) y Pseudomonas aeruginosa, entre otras.
La bacteria C. difficile puede contraerse en hospitales y consultorios médicos, y en el 2011 fue responsable de 500,000 infecciones y 29,000 muertes. El MRSA es una bacteria resistente a antibióticos que infecta a cerca de 78,000 personas al año y también puede ser mortal, de acuerdo con los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (U.S. Centers for Disease Control and Prevention, CDC).
Muchos de los medicamentos desabastecidos eran antibióticos de espectro amplio, es decir, medicamentos inyectables para los que no existía un proveedor alternativo. Más aún, la escasez era común entre los antibióticos utilizados para tratar niños. Los investigadores encontraron que en el caso de estos medicamentos, existían muy pocas alternativas para los médicos.
Los tratamientos de referencia, como el aztreonam, que se utiliza para tratar infecciones graves en pacientes alérgicos a la penicilina, y la trimetoprima/sulfametoxazol, usada para tratar la neumonía por pneumocystis, también estaban entre los desabastecidos durante el periodo del estudio, según mostraron los resultados.
May dijo que existe una gran variedad de factores responsables por esta escasez. Entre estos están los retrasos o problemas para fabricar el medicamento, incluyendo escasez de materias primas. Además, cuando el medicamento no se usa con frecuencia, aunque sea esencial para algunos pacientes, los fabricantes pueden retrasar la producción o detenerla, explicó.
En total, hubo múltiples desabastos de 32 antibióticos, los cuales duraron en promedio seis meses. Cuando el estudio terminó, 26 antibióticos seguían escasos o no estaban disponibles, según encontraron los investigadores.
De acuerdo con May, las compañías farmacéuticas no están obligadas a reportar los desabastos, así que los hospitales y médicos a menudo son tomados por sorpresa. Ella sugirió que, en un escenario ideal, debería ser obligatorio reportar los desabastos para que los médicos y los hospitales puedan prepararse.
May cree que los desabastos seguirán creciendo en los próximos años. "Si no tenemos una política de acción, pueden comenzar a presentarse muertes de pacientes y otras complicaciones relacionadas con la escasez", dijo.
El reporte fue publicado en línea el 23 de abril en la revista Clinical Infectious Diseases.
Michael Kinch, director del Centro de Innovación en Investigación de Negocios de la Universidad Washington en St. Louis, dijo que "los antibióticos están siendo removidos del mercado seis veces más rápido de lo que se producen nuevos".
Kinch señaló que existen pocos incentivos para que las compañías farmacéuticas desarrollen nuevos antibióticos. "Desde un punto de vista comercial, estamos hablando de un producto de bajo precio con bajo margen. Si una compañía tiene que decidir entre desarrollar un nuevo antibiótico o un nuevo medicamento contra el cáncer, la decisión evidente es ir con el medicamento más novedoso y costos", dijo.
"El creciente costo del desarrollo de nuevos medicamentos (cerca de 2,600 millones de dólares por medicamento) está haciendo que las compañías farmacéuticas tomen la decisión racional de concentrarse en los productos con los que probablemente recuperarán su dinero, y eso no va a pasar con los antibióticos", dijo Kinch. "Las compañías farmacéuticas también podrían estar diciendo, 'No estamos ganando mucho dinero con los antibióticos, así que para que nos molestamos en surtir ese producto'".
Kinch cree que el gobierno necesita tener un papel más importante para asegurar que los antibióticos estén disponibles.
"Generalmente, el mercado hace un buen trabajo satisfaciendo las necesidades, sin embargo, el mercado no está funcionando en este caso", dijo. "El gobierno federal necesita involucrarse, porque esto es fundamentalmente un asunto de salud pública".

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Larissa May, M.D., profesora asociada, medicina de emergencia, Universidad George Washington, Washington D.C.; Michael Kinch, PhD, director, Centro de Innovación en Investigación de Negocios, Universidad Washington en St. Louis; Clinical Infectious Diseases, en línea, 23 de abril de 2015
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