Clostridium difficile es la principal infección vinculada con la atención de la salud en EE. UU., y algunas personas no pueden deshacerse de ella
Robert Preidt
Traducido del inglés: lunes, 10 de julio, 2017
VIERNES, 7 de julio de 2017 (HealthDay News) -- Las infecciones intestinales recurrentes con Clostridium difficile están aumentando de forma marcada en Estados Unidos, advierten unos investigadores.
Esas infecciones enferman a más o menos 500,000 personas al año, provocan decenas de miles de muertes, y cuestan al sistema de atención de la salud de EE. UU. unos 5,000 millones de dólares, según investigadores de la Universidad de Pensilvania.
La C. difficile provoca diarrea, inflamación intestinal grave y puede conducir a unas infecciones letales en la sangre, sobre todo entre las personas mayores.
Una revisión de datos nacionales sobre el seguro médico encontró un aumento de casi un 200 por ciento en la incidencia anual de las infecciones con C. difficile recurrentes múltiples entre 2001 y 2012. Respecto a la C. difficile ordinaria, la incidencia aumentó en más o menos un 40 por ciento.
Los pacientes con infecciones con C. difficile recurrentes múltiples tendían a ser mayores (con una edad promedio de 56 años, frente a 49), mujeres, y era más probable que hubieran usado antibióticos, corticosteroides o antiácidos, mostraron los hallazgos.
Los motivos del aumento en los casos de C. difficile recurrente múltiple siguen sin estar claros, pero los investigadores dijeron que los hallazgos resaltan la necesidad de nuevas terapias.
El nuevo tratamiento más promisorio es el trasplante de microbiota fecal. En el procedimiento, unas bacterias intestinales útiles se transfieren al tracto digestivo del paciente para restaurar un equilibrio que hace que combatir la infección sea más fácil. Aunque esos trasplantes de heces se han mostrado promisorios en estudios pequeños, todavía no han sido evaluados del todo, anotaron los autores del informe.
"La creciente incidencia de la C. difficile que se está tratando con regímenes múltiples de antibióticos señala una creciente demanda de trasplantes de microbiota fecal en Estados Unidos", afirmó en un comunicado de prensa de la universidad el autor principal del estudio, el Dr. James Lewis.
Lewis es profesor de gastroenterología y experto principal en el Centro de Epidemiología y Bioestadística Clínicas.
"Aunque sabemos que el trasplante de microbiota fecal es en general seguro y efectivo a corto plazo, debemos establecer la seguridad a largo plazo de este procedimiento", añadió.
El informe apareció el 4 de julio en la revista Archives of Internal Medicine.
Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor
FUENTE: University of Pennsylvania, news release, July 3, 2017
HealthDay
(c) Derechos de autor 2017, HealthDay
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jueves, 17 de agosto de 2017
jueves, 22 de junio de 2017
SANTA FE, ROSARIO: EL PERSONAL DE SALUD COMO PORTADOR DE STAPHYLOCOCCUS AUREUS EN LA MUCOSA NASAL
19 de diciembre de 2016 – Fuente: Revista Argentina de Microbiología
La principal vía de transmisión nosocomial de Staphylococcus aureus resistente a meticilina (SARM) son las manos. Sin embargo, se ha estudiado poco el hecho de que, como portadores, generalmente se moviliza a la bacteria en la mucosa nasal. La identificación sistemática de 320 trabajadores de la salud del Hospital Provincial del Centenario, en Rosario, provincia de Santa Fe, mostró que 30% de los participantes era portador de S. aureus en la mucosa nasal, y de estos, 6,3% era S. aureus resistente a meticilina. El objetivo del estudio fue determinar la tasa de portación nasal de S. aureus sensible o resistente a meticilina en el personal de salud de un hospital público de atención primaria. Se tomaron hisopados nasales, y se aislaron colonias presuntivas de S. aureus para estudios de tipificación y resistencia antimicrobiana. Este es el primer estudio de su tipo en Argentina, y uno de los pocos realizados en Sudamérica. En el estudio, 30% de los médicos fue portador de S. aureus, lo cual se encuentra dentro de los niveles publicados de portadores asintomáticos en la población. En el personal de enfermería el porcentaje fue menor que en los médicos (22%; p>0,05). Sin embargo, el personal técnico con funciones en la sala de cirugía, quimioterapia o imagen, fue portador en 57,1% (p<0,05).
Con respecto a las cepas con resistencia a meticilina, el personal médico y el de enfermería fueron los principales portadores (médicos: 8 de 52; enfermeros: 9 de 18). Además, se detectaron resistencias acompañantes (64,6%), a fluoroquinolonas (24%), aminoglucósidos (13%), y macrólidos (34,4%). Se demostró que todas las cepas de S. aureus fueron sensibles a vancomicina, y solo 3,1% presentó resistencia a mupirocina (3 cepas de S. aureus sensibles a meticilina). “Este trabajo tenía tres objetivos entrelazados”, manifestó el Dr. Héctor Ricardo Morbidoni, autor principal del trabajo, y jefe del Laboratorio de Microbiología Molecular de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Rosario. “En primer lugar, la relevancia del personal de salud, que está en contacto permanente con pacientes, que al ser portador de S. aureus contribuye a la distribución de esta bacteria, e incluso puede afectar a grupos de alto riesgo. Esta diseminación se torna más peligrosa si la cepa de S. aureus es resistente a antibióticos β-lactámicos”, indicó. Morbidoni agregó: “En segundo lugar, se utilizó el tamizaje para aplicar métodos de diagnóstico molecular, tales como la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), y LAMP (Loop Mediated Isothermal Amplification); esta última es una herramienta simple, rápida y de bajo costo y, por tanto, es aplicable al sistema de salud argentino”. Por último se analizó la presencia de bacteriófagos en la microbiota nasal, como una posible herramienta terapéutica. “Considerando la presencia de cepas resistentes a distintos antibióticos, tanto en situación de portación como de enfermedad, es conveniente desarrollar nuevos compuestos con actividad antibacteriana. Los bacteriófagos son virus que únicamente infectan y lisan bacterias, presentando una alta especificidad y gran eficacia”. Para los autores, la proporción de portadores asintomáticos de cepas de S. aureus, tanto sensibles como resistentes a antibióticos, es suficiente para recomendar el uso periódico de tamizajes y la descolonización consensuada en los distintos efectores de salud del país. “Las recomendaciones generadas desde distintos ámbitos de Salud Pública en Argentina se enfocan en el manejo y la descolonización de los pacientes portadores de S. aureus resistente a meticilina, pero no extienden la profilaxis al personal de salud. Un tamizaje periódico y la descolonización de los portadores también implica el seguimiento de los mismos, lo que requiere de normas y recomendaciones a nivel nacional”, planteó. La Dra. Guadalupe Pérez, infectóloga pediatra, quien no participó en el estudio, pero tiene varios trabajos publicados acerca de S. aureus y las medidas para mejorar el uso adecuado de antibióticos y disminuir los días de hospitalización, opina diferente. “En la población sana, la indicación de medidas de descolonización es controversial”. Según Pérez, la situación es distinta en los pacientes que van a ser sometidos a cirugías estériles (cardiovasculares, ortopédicas) o se les colocará material protésico, donde realizar medidas de descolonización para S. aureus demostró ser oportuno. Otra recomendación de descolonización es apropiada en pacientes que presentan infecciones graves por S. aureus, para evitar su recurrencia. Las cepas estudiadas fueron sensibles a la combinación de trimetroprima-sulfametozaxol, y a mupirocina tópica (con excepción de tres cepas). “Estas medidas son útiles apenas en forma transitoria”, resalta Pérez. “En las diferentes publicaciones, dependiendo del método utilizado para descolonizar (mupirocina nasal sola o con baños con clorhexidina o iodopovidona, o antibióticos orales) y de las características del huésped, a los 3-6 meses de la descolonización, al menos 50% de los participantes presentó hisopados positivos para S. aureus”, expresó Pérez. Como continuación del trabajo, el equipo de Rosario realizó el aislamiento de bacteriófagos de distintas fuentes (ambientales y biológicas) con capacidad de infectar y destruir cepas locales de S. aureus, “finalmente se identificaron genes codificantes para endolisinas fágicas, los cuales fueron clonados, por lo que estamos en condiciones de analizar su actividad lítica frente a este patógeno. Esto permite proponer el uso de endolisinas producidas en el país, como un posible agente de uso tópico para la descolonización de portadores”, comenta Morbidoni. ¿Y las manos? Una menor portación de S. aureus en individuos sanos permitiría evitar la transmisión cruzada en áreas cerradas. El lavado de manos con agua y jabón, alguna solución antiséptica, y el frotado adecuado con alcohol en gel, es fundamental para evitar la transmisión por contacto. Existen estudios que muestran que la descolonización de los portadores es menos efectiva que las medidas de aislamiento de contacto simple (higiene de manos en los cinco momentos, uso de guantes y batas desechables cuando existan riesgos de salpicaduras, o de entrar en contacto con fluidos y/o sangre del paciente). A Pérez le sorprende la mayor tasa de colonización reportada en el estudio en el personal de quirófano, de quimioterapia y de imagen. “Si bien no está reportado en el estudio, y excede los objetivos de la publicación, es probable que las dos últimas sean áreas en las cuales la adherencia a la recomendación universal del lavado de manos sea menor”, sugiere Pérez. “Asumimos que las normas de higiene y el lavado de manos se cumplían en el Hospital Provincial del Centenario”, señala Morbidoni. Existe controversia, y es necesaria más investigación para reportar resultados concluyentes. Según los autores, se requieren estudios longitudinales para entender mejor la dinámica de transporte de S. aureus, en la que tendría relevancia la heterogeneidad del huésped, para realizar los modelos matemáticos que permitan entender mejor la transmisión. Solo así se podrán evaluar correctamente los efectos de las distintas estrategias.
La principal vía de transmisión nosocomial de Staphylococcus aureus resistente a meticilina (SARM) son las manos. Sin embargo, se ha estudiado poco el hecho de que, como portadores, generalmente se moviliza a la bacteria en la mucosa nasal. La identificación sistemática de 320 trabajadores de la salud del Hospital Provincial del Centenario, en Rosario, provincia de Santa Fe, mostró que 30% de los participantes era portador de S. aureus en la mucosa nasal, y de estos, 6,3% era S. aureus resistente a meticilina. El objetivo del estudio fue determinar la tasa de portación nasal de S. aureus sensible o resistente a meticilina en el personal de salud de un hospital público de atención primaria. Se tomaron hisopados nasales, y se aislaron colonias presuntivas de S. aureus para estudios de tipificación y resistencia antimicrobiana. Este es el primer estudio de su tipo en Argentina, y uno de los pocos realizados en Sudamérica. En el estudio, 30% de los médicos fue portador de S. aureus, lo cual se encuentra dentro de los niveles publicados de portadores asintomáticos en la población. En el personal de enfermería el porcentaje fue menor que en los médicos (22%; p>0,05). Sin embargo, el personal técnico con funciones en la sala de cirugía, quimioterapia o imagen, fue portador en 57,1% (p<0,05).
Con respecto a las cepas con resistencia a meticilina, el personal médico y el de enfermería fueron los principales portadores (médicos: 8 de 52; enfermeros: 9 de 18). Además, se detectaron resistencias acompañantes (64,6%), a fluoroquinolonas (24%), aminoglucósidos (13%), y macrólidos (34,4%). Se demostró que todas las cepas de S. aureus fueron sensibles a vancomicina, y solo 3,1% presentó resistencia a mupirocina (3 cepas de S. aureus sensibles a meticilina). “Este trabajo tenía tres objetivos entrelazados”, manifestó el Dr. Héctor Ricardo Morbidoni, autor principal del trabajo, y jefe del Laboratorio de Microbiología Molecular de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Rosario. “En primer lugar, la relevancia del personal de salud, que está en contacto permanente con pacientes, que al ser portador de S. aureus contribuye a la distribución de esta bacteria, e incluso puede afectar a grupos de alto riesgo. Esta diseminación se torna más peligrosa si la cepa de S. aureus es resistente a antibióticos β-lactámicos”, indicó. Morbidoni agregó: “En segundo lugar, se utilizó el tamizaje para aplicar métodos de diagnóstico molecular, tales como la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), y LAMP (Loop Mediated Isothermal Amplification); esta última es una herramienta simple, rápida y de bajo costo y, por tanto, es aplicable al sistema de salud argentino”. Por último se analizó la presencia de bacteriófagos en la microbiota nasal, como una posible herramienta terapéutica. “Considerando la presencia de cepas resistentes a distintos antibióticos, tanto en situación de portación como de enfermedad, es conveniente desarrollar nuevos compuestos con actividad antibacteriana. Los bacteriófagos son virus que únicamente infectan y lisan bacterias, presentando una alta especificidad y gran eficacia”. Para los autores, la proporción de portadores asintomáticos de cepas de S. aureus, tanto sensibles como resistentes a antibióticos, es suficiente para recomendar el uso periódico de tamizajes y la descolonización consensuada en los distintos efectores de salud del país. “Las recomendaciones generadas desde distintos ámbitos de Salud Pública en Argentina se enfocan en el manejo y la descolonización de los pacientes portadores de S. aureus resistente a meticilina, pero no extienden la profilaxis al personal de salud. Un tamizaje periódico y la descolonización de los portadores también implica el seguimiento de los mismos, lo que requiere de normas y recomendaciones a nivel nacional”, planteó. La Dra. Guadalupe Pérez, infectóloga pediatra, quien no participó en el estudio, pero tiene varios trabajos publicados acerca de S. aureus y las medidas para mejorar el uso adecuado de antibióticos y disminuir los días de hospitalización, opina diferente. “En la población sana, la indicación de medidas de descolonización es controversial”. Según Pérez, la situación es distinta en los pacientes que van a ser sometidos a cirugías estériles (cardiovasculares, ortopédicas) o se les colocará material protésico, donde realizar medidas de descolonización para S. aureus demostró ser oportuno. Otra recomendación de descolonización es apropiada en pacientes que presentan infecciones graves por S. aureus, para evitar su recurrencia. Las cepas estudiadas fueron sensibles a la combinación de trimetroprima-sulfametozaxol, y a mupirocina tópica (con excepción de tres cepas). “Estas medidas son útiles apenas en forma transitoria”, resalta Pérez. “En las diferentes publicaciones, dependiendo del método utilizado para descolonizar (mupirocina nasal sola o con baños con clorhexidina o iodopovidona, o antibióticos orales) y de las características del huésped, a los 3-6 meses de la descolonización, al menos 50% de los participantes presentó hisopados positivos para S. aureus”, expresó Pérez. Como continuación del trabajo, el equipo de Rosario realizó el aislamiento de bacteriófagos de distintas fuentes (ambientales y biológicas) con capacidad de infectar y destruir cepas locales de S. aureus, “finalmente se identificaron genes codificantes para endolisinas fágicas, los cuales fueron clonados, por lo que estamos en condiciones de analizar su actividad lítica frente a este patógeno. Esto permite proponer el uso de endolisinas producidas en el país, como un posible agente de uso tópico para la descolonización de portadores”, comenta Morbidoni. ¿Y las manos? Una menor portación de S. aureus en individuos sanos permitiría evitar la transmisión cruzada en áreas cerradas. El lavado de manos con agua y jabón, alguna solución antiséptica, y el frotado adecuado con alcohol en gel, es fundamental para evitar la transmisión por contacto. Existen estudios que muestran que la descolonización de los portadores es menos efectiva que las medidas de aislamiento de contacto simple (higiene de manos en los cinco momentos, uso de guantes y batas desechables cuando existan riesgos de salpicaduras, o de entrar en contacto con fluidos y/o sangre del paciente). A Pérez le sorprende la mayor tasa de colonización reportada en el estudio en el personal de quirófano, de quimioterapia y de imagen. “Si bien no está reportado en el estudio, y excede los objetivos de la publicación, es probable que las dos últimas sean áreas en las cuales la adherencia a la recomendación universal del lavado de manos sea menor”, sugiere Pérez. “Asumimos que las normas de higiene y el lavado de manos se cumplían en el Hospital Provincial del Centenario”, señala Morbidoni. Existe controversia, y es necesaria más investigación para reportar resultados concluyentes. Según los autores, se requieren estudios longitudinales para entender mejor la dinámica de transporte de S. aureus, en la que tendría relevancia la heterogeneidad del huésped, para realizar los modelos matemáticos que permitan entender mejor la transmisión. Solo así se podrán evaluar correctamente los efectos de las distintas estrategias.
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INFECCIONES ASOCIADAS A CUIDADOS EN SALUD
CINCO CONSEJOS ESENCIALES PARA LOS PACIENTES HOSPITALIZADOS Y SUS VISITANTES
Empiece por mantener las manos limpias, afirman los expertos en salud
Mary Elizabeth Dallas
Traducido del inglés: lunes, 29 de mayo, 2017
DOMINGO, 28 de mayo de 2017 (HealthDay News) -- Las infecciones contraídas en el hospital pueden ser graves, e incluso suponer una amenaza para la vida.
Pero los pacientes y sus visitantes pueden ayudar a prevenir la propagación de los gérmenes peligrosos al mantener las manos limpias, afirman los profesionales de atención médica.
La Asociación Americana de Enfermeros Anestesistas (American Association of Nurse Anesthetists) recomienda que todos los pacientes hospitalizados y sus visitantes sigan los siguientes cinco consejos:
•No se toque la cara, los ojos, la nariz y la boca u cualquier cortada o herida abierta después de tocar cualquier cosa de la habitación del hospital, como las barandillas de las camas, las mesas, el pomo de las puertas, los controles remotos de la televisión o el teléfono.
•Desinfecte su teléfono celular antes de usarlo en el hospital.
•Lávese las manos con jabón o use un desinfectante de manos con alcohol antes de agarrar la mano de un paciente o un ser querido. Esto puede ayudar a reducir, aunque no a eliminar, las bacterias como la C. difficile, que pueden provocar diarrea.
•Evite comer con las manos sucias. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. aconsejan a los pacientes y visitantes que se laven las manos antes de comer o de preparar la comida. También es importante higienizar sus manos antes y después de cambiar las vendas, de estar en la sala de descanso, de limpiarse la nariz o de tocar cualquier superficie.
•Recuerde a los profesionales de atención médica que se laven o desinfecten las manos antes de realizarle un examen físico.
Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor
FUENTE: American Association of Nurse Anesthetists, news release
HealthDay
(c) Derechos de autor 2017, HealthDay
Mary Elizabeth Dallas
Traducido del inglés: lunes, 29 de mayo, 2017
DOMINGO, 28 de mayo de 2017 (HealthDay News) -- Las infecciones contraídas en el hospital pueden ser graves, e incluso suponer una amenaza para la vida.
Pero los pacientes y sus visitantes pueden ayudar a prevenir la propagación de los gérmenes peligrosos al mantener las manos limpias, afirman los profesionales de atención médica.
La Asociación Americana de Enfermeros Anestesistas (American Association of Nurse Anesthetists) recomienda que todos los pacientes hospitalizados y sus visitantes sigan los siguientes cinco consejos:
•No se toque la cara, los ojos, la nariz y la boca u cualquier cortada o herida abierta después de tocar cualquier cosa de la habitación del hospital, como las barandillas de las camas, las mesas, el pomo de las puertas, los controles remotos de la televisión o el teléfono.
•Desinfecte su teléfono celular antes de usarlo en el hospital.
•Lávese las manos con jabón o use un desinfectante de manos con alcohol antes de agarrar la mano de un paciente o un ser querido. Esto puede ayudar a reducir, aunque no a eliminar, las bacterias como la C. difficile, que pueden provocar diarrea.
•Evite comer con las manos sucias. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. aconsejan a los pacientes y visitantes que se laven las manos antes de comer o de preparar la comida. También es importante higienizar sus manos antes y después de cambiar las vendas, de estar en la sala de descanso, de limpiarse la nariz o de tocar cualquier superficie.
•Recuerde a los profesionales de atención médica que se laven o desinfecten las manos antes de realizarle un examen físico.
Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor
FUENTE: American Association of Nurse Anesthetists, news release
HealthDay
(c) Derechos de autor 2017, HealthDay
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INFECCIONES ASOCIADAS A CUIDADOS EN SALUD
lunes, 18 de julio de 2016
LAS BACTERIAS PUEDEN PERSISTIR EN LOS GUANTES Y TRANSFERIRSE A LAS SUPERFICIES
Neil Osterweil
23 de junio de 2016
BOSTON - Acinetobacter baumannii, un microorganismo afín a la humedad, que es una causa frecuente de infecciones oportunistas en los hospitales, incluida la neumonía asociada a ventilación mecánica, fácilmente puede transmitirse desde los guantes de exploración a las superficies plásticas, según los resultados de un nuevo estudio.
A. baumannii parece tener una afinidad especial por los guantes de exploración y los plásticos de polipropileno, informan la Dra. Kazue Fujita, de la Escuela Médica Nipona en Bunkyo, Japón, y sus colegas.
La Dra. Fujita añadió que aunque las batas y los guantes protegen al personal médico y a los pacientes de la transmisión de microorganismos infecciosos, cuando no se retiran o cambian los guantes contaminados, se incrementa la probabilidad de transmisión, sobre todo si los microorganismos son tan resistentes que sobreviven en las superficies hospitalarias.
"Mejorar el cumplimiento del uso de guantes reducirá el riesgo de infecciones asociadas a la atención sanitaria. También es importante establecer una base para la evaluación del riesgo y un enfoque de control para cada tipo de bacterias", dijo en un comunicado aquí en el congreso de laAmerican Society for Microbiology (ASM) Microbe 2016.
La Dra. Fujita y sus colaboradores efectuaron un estudio para determinar cuántos y cuáles tipos de bacterias comunes se podían transmitir desde los guantes contaminados hasta las superficies del hospital.
Inocularon guantes de exploración de nitrilo con bacterias identificadas en las infecciones asociadas a la atención sanitaria, entre ellas, cepas resistentes a múltiples fármacos de Escherichia coli, Kebsiella pneumonia, A. baumannii y Pseudomonas aeruginosa.
Los guantes fueron inoculados con 105, 103 y 10 unidades formadoras de colonia de cada microorganismo en 10 μl. Después, los guantes contaminados se pusieron en contacto con una superficie esterilizada de polipropileno en tres tiempos: en seguida (tiempo cero), a los 30 segundos y a los 3 minutos (una vez que la superficie del guante estuviera seca). Posteriormente, los investigadores cuantificaron el número de bacterias viables en la superficie de polipropileno.
Del 5% al 10% de todas las bacterias de los guantes inoculados fueron transmitidas a la superficie de polipropileno inmediatamente después de la inoculación. Sin embargo, todos los microorganismos evaluados con excepción de A. baumannii disminuyeron en una forma dependiente de la dosis y del tiempo, y no se pudieron detectar en la superficie de polipropileno 3 minutos después de la inoculación.
Las cepas de A. baumannii que persistieron en la superficie fueron una cepa sensible a fármacos y una cepa resistente a múltiples fármacos.
Los investigadores dicen que la facilidad de transmisión que observaron puede explicar el surgimiento de A. baumannii resistente a múltiples fármacos. Los factores de riesgo para la transmisión de estas cepas son la manipulación de la herida y las cánulas. Los microorganismos son resistentes a condiciones del ambiente inmediato y se han aislado de rieles de camas hasta nueve días después que se dio de alta a un paciente infectado, informó la Dra. Kazue.
El estudio demuestra que "la única cosa por la que las bacterias tienen más afinidad, más que por las personas, es el plástico", dijo el Dr. Michael Schmidt, PhD, de la Universidad Médica de Carolina del Sur en Charleston, quien no intervino en el estudio.
La única cosa a la que las bacterias tienen más afinidad es el plástico. Dr. Michael Schmidt
Dijo a Medscape: "Los hallazgos de este estudio, aunque eran de esperar, son significativos por cuanto proporcionan algunos de los primeros datos sobre el riesgo importante que representan los guantes para la atención sanitaria".
"Una de las cosas que no se menciona en el estudio y que las personas debieran tener presente es que muchos de los demás trabajadores del hospital, principalmente del equipo de servicios de apoyo y limpieza, a menudo no cambian de guantes".
El estudio fue financiado por la Universidad Gakuin de Bunkyo y la Escuela Médica Nipona. Los investigadores y el Dr. Schmidt han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.
Referencias
1. American Society for Microbiology (ASM) Microbe 2016: Resumen 333. Presentado el 19 de junio de 2016.
23 de junio de 2016
BOSTON - Acinetobacter baumannii, un microorganismo afín a la humedad, que es una causa frecuente de infecciones oportunistas en los hospitales, incluida la neumonía asociada a ventilación mecánica, fácilmente puede transmitirse desde los guantes de exploración a las superficies plásticas, según los resultados de un nuevo estudio.
A. baumannii parece tener una afinidad especial por los guantes de exploración y los plásticos de polipropileno, informan la Dra. Kazue Fujita, de la Escuela Médica Nipona en Bunkyo, Japón, y sus colegas.
La Dra. Fujita añadió que aunque las batas y los guantes protegen al personal médico y a los pacientes de la transmisión de microorganismos infecciosos, cuando no se retiran o cambian los guantes contaminados, se incrementa la probabilidad de transmisión, sobre todo si los microorganismos son tan resistentes que sobreviven en las superficies hospitalarias.
"Mejorar el cumplimiento del uso de guantes reducirá el riesgo de infecciones asociadas a la atención sanitaria. También es importante establecer una base para la evaluación del riesgo y un enfoque de control para cada tipo de bacterias", dijo en un comunicado aquí en el congreso de laAmerican Society for Microbiology (ASM) Microbe 2016.
La Dra. Fujita y sus colaboradores efectuaron un estudio para determinar cuántos y cuáles tipos de bacterias comunes se podían transmitir desde los guantes contaminados hasta las superficies del hospital.
Inocularon guantes de exploración de nitrilo con bacterias identificadas en las infecciones asociadas a la atención sanitaria, entre ellas, cepas resistentes a múltiples fármacos de Escherichia coli, Kebsiella pneumonia, A. baumannii y Pseudomonas aeruginosa.
Los guantes fueron inoculados con 105, 103 y 10 unidades formadoras de colonia de cada microorganismo en 10 μl. Después, los guantes contaminados se pusieron en contacto con una superficie esterilizada de polipropileno en tres tiempos: en seguida (tiempo cero), a los 30 segundos y a los 3 minutos (una vez que la superficie del guante estuviera seca). Posteriormente, los investigadores cuantificaron el número de bacterias viables en la superficie de polipropileno.
Del 5% al 10% de todas las bacterias de los guantes inoculados fueron transmitidas a la superficie de polipropileno inmediatamente después de la inoculación. Sin embargo, todos los microorganismos evaluados con excepción de A. baumannii disminuyeron en una forma dependiente de la dosis y del tiempo, y no se pudieron detectar en la superficie de polipropileno 3 minutos después de la inoculación.
Las cepas de A. baumannii que persistieron en la superficie fueron una cepa sensible a fármacos y una cepa resistente a múltiples fármacos.
Los investigadores dicen que la facilidad de transmisión que observaron puede explicar el surgimiento de A. baumannii resistente a múltiples fármacos. Los factores de riesgo para la transmisión de estas cepas son la manipulación de la herida y las cánulas. Los microorganismos son resistentes a condiciones del ambiente inmediato y se han aislado de rieles de camas hasta nueve días después que se dio de alta a un paciente infectado, informó la Dra. Kazue.
El estudio demuestra que "la única cosa por la que las bacterias tienen más afinidad, más que por las personas, es el plástico", dijo el Dr. Michael Schmidt, PhD, de la Universidad Médica de Carolina del Sur en Charleston, quien no intervino en el estudio.
La única cosa a la que las bacterias tienen más afinidad es el plástico. Dr. Michael Schmidt
Dijo a Medscape: "Los hallazgos de este estudio, aunque eran de esperar, son significativos por cuanto proporcionan algunos de los primeros datos sobre el riesgo importante que representan los guantes para la atención sanitaria".
"Una de las cosas que no se menciona en el estudio y que las personas debieran tener presente es que muchos de los demás trabajadores del hospital, principalmente del equipo de servicios de apoyo y limpieza, a menudo no cambian de guantes".
El estudio fue financiado por la Universidad Gakuin de Bunkyo y la Escuela Médica Nipona. Los investigadores y el Dr. Schmidt han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.
Referencias
1. American Society for Microbiology (ASM) Microbe 2016: Resumen 333. Presentado el 19 de junio de 2016.
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INFECCIONES ASOCIADAS A CUIDADOS EN SALUD
miércoles, 16 de septiembre de 2015
ESTADOS UNIDOS: UNA EMPRESA TARDÓ AÑOS EN REPORTAR INFECCIONES POR ENDOSCOPIOS
17 de agosto de 2015 – Fuente: The Associated Press
Autoridades estadounidenses han descubierto nuevas irregularidades cometidas por un fabricante de endoscopios cuyos productos fueron vinculados recientemente con brotes de bacterias súper resistentes en hospitales del país. Olympus Corp. no alertó a los reguladores sobre una serie de 16 infecciones en pacientes que se sometieron a procedimientos médicos con el endoscopio de la compañía en 2012, según una carta de advertencia colocada en línea el 17 de agosto por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA). Olympus no reportó los problemas a la FDA hasta 2015, cuando la empresa ya era objeto de escrutinio por una serie de brotes más reciente. Los fabricantes de artefactos médicos deben reportar a la FDA problemas serios con sus productos dentro de los 30 días de tener noticia de ellos. Las infecciones reportadas a la compañía involucraban una cepa de Pseudomonas, que puede causar neumonía, enfermedad severa y muerte en pacientes hospitalizados. Además, los inspectores de la FDA hallaron que la compañía no tiene un procedimiento estándar para reportar rá- pidamente los problemas serios con sus productos. La FDA inspeccionó cuatro sitios de la compañía en Japón y Estados Unidos entre marzo y abril de este año. Un vocero del fabricante en Tokio dijo en una declaración: “Estamos revisando la carta de advertencia de la FDA para poder ofrecer la respuesta requerida de una manera oportuna”. La FDA también colocó el 17 de agosto cartas de advertencia a otros dos fabricantes de endoscopios –Hoya Corporation y Fujifilm Corporation– citando problemas con las pruebas, diseño y control de calidad de sus productos. Todas las cartas llevan fecha del 12 de agosto. Olympus es el principal fabricante de esos dispositivos en Estados Unidos, donde tiene 85% de las ventas, según la FDA. Endoscopios de Olympus fueron vinculados a infecciones con la bacteria resistente a los antibióticos en dos hospitales de Los Ángeles este año. El personal de Cedars-Sinai y la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) dijeron que las infecciones ocurrieron pese a seguir las instrucciones de Olympus para la limpieza de los productos. Los endoscopios especializados consisten en un tubo flexible de fibra óptica que se inserta por la garganta hasta el estómago y el intestino delgado para diagnosticar problemas médicos en el páncreas y el conducto biliar. El extremo del aparato incluye instrumentos maniobrables diseñados para remover tumores, cálculos y otros bloqueos. Este diseño complejo dificulta la limpieza del aparato, que puede acumular fluidos corporales y otros desechos en sus articulaciones y grietas aun después de la limpieza y desinfección. Desde el 2013, ha habido ocho brotes de bacterias resistentes vinculados a los endoscopios en hospitales de Estados Unidos, según cifras del gobierno.
Autoridades estadounidenses han descubierto nuevas irregularidades cometidas por un fabricante de endoscopios cuyos productos fueron vinculados recientemente con brotes de bacterias súper resistentes en hospitales del país. Olympus Corp. no alertó a los reguladores sobre una serie de 16 infecciones en pacientes que se sometieron a procedimientos médicos con el endoscopio de la compañía en 2012, según una carta de advertencia colocada en línea el 17 de agosto por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA). Olympus no reportó los problemas a la FDA hasta 2015, cuando la empresa ya era objeto de escrutinio por una serie de brotes más reciente. Los fabricantes de artefactos médicos deben reportar a la FDA problemas serios con sus productos dentro de los 30 días de tener noticia de ellos. Las infecciones reportadas a la compañía involucraban una cepa de Pseudomonas, que puede causar neumonía, enfermedad severa y muerte en pacientes hospitalizados. Además, los inspectores de la FDA hallaron que la compañía no tiene un procedimiento estándar para reportar rá- pidamente los problemas serios con sus productos. La FDA inspeccionó cuatro sitios de la compañía en Japón y Estados Unidos entre marzo y abril de este año. Un vocero del fabricante en Tokio dijo en una declaración: “Estamos revisando la carta de advertencia de la FDA para poder ofrecer la respuesta requerida de una manera oportuna”. La FDA también colocó el 17 de agosto cartas de advertencia a otros dos fabricantes de endoscopios –Hoya Corporation y Fujifilm Corporation– citando problemas con las pruebas, diseño y control de calidad de sus productos. Todas las cartas llevan fecha del 12 de agosto. Olympus es el principal fabricante de esos dispositivos en Estados Unidos, donde tiene 85% de las ventas, según la FDA. Endoscopios de Olympus fueron vinculados a infecciones con la bacteria resistente a los antibióticos en dos hospitales de Los Ángeles este año. El personal de Cedars-Sinai y la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) dijeron que las infecciones ocurrieron pese a seguir las instrucciones de Olympus para la limpieza de los productos. Los endoscopios especializados consisten en un tubo flexible de fibra óptica que se inserta por la garganta hasta el estómago y el intestino delgado para diagnosticar problemas médicos en el páncreas y el conducto biliar. El extremo del aparato incluye instrumentos maniobrables diseñados para remover tumores, cálculos y otros bloqueos. Este diseño complejo dificulta la limpieza del aparato, que puede acumular fluidos corporales y otros desechos en sus articulaciones y grietas aun después de la limpieza y desinfección. Desde el 2013, ha habido ocho brotes de bacterias resistentes vinculados a los endoscopios en hospitales de Estados Unidos, según cifras del gobierno.
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INFECCIONES ASOCIADAS A CUIDADOS EN SALUD
lunes, 4 de noviembre de 2013
Estados Unidos: Las infecciones nosocomiales cuestan 10.000 millones de dólares al año
3 de setiembre de 2013 – Fuente: The Journal of the American Medical Association – Internal Medicine
Las cinco infecciones más comunes que los pacientes sufren tras ser admitidos en un hospital cuestan al sistema de salud de Estados Unidos casi 10.000 millones de dólares al año, muestra un nuevo estudio.
Uno de cada 20 pacientes que son admitidos en un hospital será víctima de una infección que contrae allí, según los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) de Estados Unidos. Esas infecciones pueden resultar graves, e incluso potencialmente letales, y los estudios recientes han calculado que hasta la mitad de ellas podrían ser prevenibles.
Su tratamiento también resulta costoso. En 2006, en un intento por lograr que los hospitales hagan más por prevenir las llamadas infecciones asociadas con la atención de salud, Medicare dejó de pagar por la atención del paciente vinculada con ciertas infecciones graves asociadas con la atención de salud.
El nuevo estudio, de investigadores de la Universidad de Harvard, sugiere que al enfocar los esfuerzos de prevención de las infecciones producidas en las incisiones quirúrgicas, las infecciones asociadas con el uso de dispositivos como las líneas centrales, los catéteres y los respiradores, y al proteger contra las infecciones provocadas por Clostridium difficile, los hospitales podrían ahorrar unas canti-dades sustanciales de dinero.
“Estoy hablando de dinero de verdad”, aseguró la Dra. Trish Perl, profesora de medicina y patología de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Johns Hopkins, en Baltimore.
Las cinco infecciones más comunes que los pacientes sufren tras ser admitidos en un hospital cuestan al sistema de salud de Estados Unidos casi 10.000 millones de dólares al año, muestra un nuevo estudio.
Uno de cada 20 pacientes que son admitidos en un hospital será víctima de una infección que contrae allí, según los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) de Estados Unidos. Esas infecciones pueden resultar graves, e incluso potencialmente letales, y los estudios recientes han calculado que hasta la mitad de ellas podrían ser prevenibles.
Su tratamiento también resulta costoso. En 2006, en un intento por lograr que los hospitales hagan más por prevenir las llamadas infecciones asociadas con la atención de salud, Medicare dejó de pagar por la atención del paciente vinculada con ciertas infecciones graves asociadas con la atención de salud.
El nuevo estudio, de investigadores de la Universidad de Harvard, sugiere que al enfocar los esfuerzos de prevención de las infecciones producidas en las incisiones quirúrgicas, las infecciones asociadas con el uso de dispositivos como las líneas centrales, los catéteres y los respiradores, y al proteger contra las infecciones provocadas por Clostridium difficile, los hospitales podrían ahorrar unas canti-dades sustanciales de dinero.
“Estoy hablando de dinero de verdad”, aseguró la Dra. Trish Perl, profesora de medicina y patología de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Johns Hopkins, en Baltimore.
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lunes, 22 de octubre de 2012
Suiza: No todos los médicos quieren los recordatorios de lavado de manos
6 de septiembre de 2012 – Fuente: Archives of Internal Medicine
Un estudio suizo sugiere que a muchos médicos y enfermeras les disgustaría la idea de que los pacientes les recuerden lavarse las mano
La llamada higiene de manos se volvió uno de los principales objetivos de los centros de salud en el mundo. “Es la primera medida para prevenir infecciones y transmisión cruzada de bacterias y virus en el hospital”, dijo el Dr. Didier Pittet, autor principal del nuevo estudio de los hospitales y la Facultad de Medicina de la Universidad de Ginebra.
Aclaró que los resultados no deberían desalentar a los pacientes de mencionar el lavado de manos. “Los pacientes deberían saber e, idealmente, recordarles a los profesionales de la salud que los atienden la importancia de la higiene de manos, en especial antes de que los vayan a tocar”, indicó Pittet, que también lidera una campaña de lavado de manos de la Organización Mundial de la Salud.
Explicó que el reemplazo del agua y el jabón con una solución alcohólica facilita la higiene de manos, siempre que los puntos de sanitización se encuentren no sólo en los corredores, sino también en las habitaciones de los pacientes.
El equipo de Pittet les envió encuestas a 700 médicos y enfermeros de los hospitales de la universidad; 227 respondieron. A más de un tercio le disgustaba la idea de que los pacientes les recordaran lavarse las manos porque podría ser molesto o humillante. El 37% dijo que no consentiría usar un distintivo que aliente a los pacientes a preguntarles si se lavaron las manos.
Aun así, la mayoría coincidió en que los pacientes pueden influir en la prevención de las infecciones hospitalarias.
El equipo señaló que la baja tasa de respuesta es una limitación del estudio. Además, se desconoce si los resulta-dos se replicarían en otros hospitales. “En algunos lugares del mundo sería más fácil que los pacientes les recuerden lavarse las manos a los profesionales de la salud y que el personal acepte esos recordatorios”, dijo Pittet.
“Habrá un día en el que el lavado de manos será algo automático entre el personal de la salud –agregó Pittet–. Entonces, será más fácil para los pacientes recordarles lavarse las manos”.
Un estudio suizo sugiere que a muchos médicos y enfermeras les disgustaría la idea de que los pacientes les recuerden lavarse las mano
La llamada higiene de manos se volvió uno de los principales objetivos de los centros de salud en el mundo. “Es la primera medida para prevenir infecciones y transmisión cruzada de bacterias y virus en el hospital”, dijo el Dr. Didier Pittet, autor principal del nuevo estudio de los hospitales y la Facultad de Medicina de la Universidad de Ginebra.
Aclaró que los resultados no deberían desalentar a los pacientes de mencionar el lavado de manos. “Los pacientes deberían saber e, idealmente, recordarles a los profesionales de la salud que los atienden la importancia de la higiene de manos, en especial antes de que los vayan a tocar”, indicó Pittet, que también lidera una campaña de lavado de manos de la Organización Mundial de la Salud.
Explicó que el reemplazo del agua y el jabón con una solución alcohólica facilita la higiene de manos, siempre que los puntos de sanitización se encuentren no sólo en los corredores, sino también en las habitaciones de los pacientes.
El equipo de Pittet les envió encuestas a 700 médicos y enfermeros de los hospitales de la universidad; 227 respondieron. A más de un tercio le disgustaba la idea de que los pacientes les recordaran lavarse las manos porque podría ser molesto o humillante. El 37% dijo que no consentiría usar un distintivo que aliente a los pacientes a preguntarles si se lavaron las manos.
Aun así, la mayoría coincidió en que los pacientes pueden influir en la prevención de las infecciones hospitalarias.
El equipo señaló que la baja tasa de respuesta es una limitación del estudio. Además, se desconoce si los resulta-dos se replicarían en otros hospitales. “En algunos lugares del mundo sería más fácil que los pacientes les recuerden lavarse las manos a los profesionales de la salud y que el personal acepte esos recordatorios”, dijo Pittet.
“Habrá un día en el que el lavado de manos será algo automático entre el personal de la salud –agregó Pittet–. Entonces, será más fácil para los pacientes recordarles lavarse las manos”.
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