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jueves, 10 de noviembre de 2011

HISTORIA DE LAS ENFERMEDADES VENEREAS III

Dr. Julio César Potenziani Bigelli Individuo de Número de la Sociedad Venezolana de Historia de la Medicina Invitado de la Academia Nacional de Medicina Hospital Privado Centro Médico de Caracas Dra. Silvia D. Potenziani Pradella Médico UCV- 2007 En 1325 el pueblo azteca funda Tenochtitlán, ciudad con altos conceptos de higiene y de salud pública, y poseedor de recursos terapéuticos naturales, de tipo fitoterápicos, de gran utilidad posterior para la farmacopea europea. Las enfermedades venéreas en el pueblo azteca eran conocidas como Cihuatlaueliloc. La Coanenepilli "Lengua de Serpiente", era una hierba cuya raíz en polvo espesada con el agua y bebida era útil para el dolor de pecho, contra la fiebre y en individuos con sangre y pus en la orina. La Huihuitzmallotic era una hierba que mezclada con miel e introducida en la uretra masculina servía para la curación de los problemas urinarios (infecciones venéreas, alguna variedad de treponematosis?) (1), (50) Pietro D´Argellata (1372-1423), alumno de Guy de Chauliac, uno de los grandes cirujanos de su tiempo, describió las ulceras peneanas, al igual que Marcello de Como, de la región de la Lombardia italiana, quien también describió las ulceras múltiples de pene probablemente sifíliticas. Argellata recomendaba en verano lavar el pene con agua y en invierno con orina por sus poderes medicinales. Por otra parte existía la creencia medieval de que la sífilis estaba ligada a una mala alimentación. Era tal su fama que en 1410 realizó la autopsia al papa Alejandro V, muerto súbitamente ése año en la ciudad de Bologna-Italia (1). D´Argellata fue considerado por muchos como “el más hábil cirujano del siglo XIV” (7) Avicena (980-1037 D.C.) médico, científico y filósofo, en su obra “Canon de la Medicina” considerada la biblia médica medieval, refería que resultaba útil “mantenerse alejado de las mujeres que dejan caer líquidos de la vulva”. Las posiciones coitales según Avicena podían ocasionar enfermedades. Vemos por ejemplo que en la posición donde la mujer está encima del hombre al momento del coito, podía ocasionar hidrocele (hernia escrotal), flatulencia, ulceras uretrales, ulceras vesicales y dificultad en la salida del esperma (1),(8) Jacopo Berengario da Carpi (1460-1530), autor del libro “De arte mingendi cum instrumentis”, fue factor importante en la instauración de la terapia mercurial para los pacientes aquejados del mal francés-sífilis, a partir del año 1494, dándole notoriedad. Giovanni da Vigo (1450-1525) de la zona de la Liguria italiana, se ganó la confianza y los favores del cardenal Giuliano della Rovere, futuro Papa Julio II (1443-1513), llamado el ‘Papa Guerrero’ el año 1503, famoso por sus disputas con el gran artista renacentista Michelangelo por los trabajos de la Capilla Sixtina, tenía tres hijos y había adquirido el “mal francés”. Decía Vigo en su libro publicado en 1514 “De practica copiosa in arte chirurgica” que el “mal francés o morbus gallicus” tenía origen sin excepción “In vulva in mulieribus et in virga in hominibus“ (“En la vulva en las mujeres y en el pene en los hombres), después del coito infectante. Habló de lesiones primarias (genitales), lesiones secundarias (pústulas cutáneas) y lesiones terciarias (gomas
luéticas, “tuberosidades llenas de materia gruesa y flemática”). Por dichas lesiones el Papa Julio II, prohibía a los fieles que le besaran los pies, práctica muy común para la época, ya que tenía una “podagra tuberosa e ulcerata” que Vigo curaba diariamente con un “emplastrum de Vigo cum mercurio” contra pústulas y exantemas (1), (7),(9) A fines del siglo XVI Jacques de Bitencourt las llamó "enfermedades venéreas" en respuesta del disgusto que como francés tenía al ser denominadas ‘Morbus Gallicus’. El escritor Jacques de Siboulei posteriormente las denominó "efectos colaterales del amor".

LINEZOLID MAY BE BETTER CHOICE FOR DIABETICS WITH MRSA PNEUMONIA

By Fran Lowry (Reuters Health).- In diabetics with nosocomial pneumonia (NP) caused by methicillin-resistant Staphylococcus aureus (MRSA), linezolid trumped vancomycin for clinical and microbiologic success, researchers said in Chicago this week. But in patients without diabetes, results with both drugs were comparable, Dr. Ozlem Equils, from Pfizer Inc., Collegeville, PA, said at the 51st Interscience Conference on Antimicrobial Agents and Chemotherapy (ICAAC). Dr. Equils and his group presented the results of a post-hoc sub-group analysis of data from the ZEPHyR study, a phase IV randomized, double-blind, multicenter trial of linezolid versus vancomycin in patients with MRSA-NP. The researchers assessed outcomes 7 to 30 days after the end of treatment with either linezolid 600 mg IV twice daily or vancomycin 15 mg/kg IV twice daily, adjusted for creatinine clearance. Patients with and without diabetes had similar demographics, comorbidities, microbiology, and APACHE II scores. The clinical success rate at the end of treatment among the 87 diabetics treated with linezolid was 58%, versus 39% for the 96 diabetics treated with vancomycin (p=0.03). Microbiological success rates were 59% with linezolid vs 41% with vancomycin (p = 0.03). Rates of 28-day mortality, drug-related adverse events, serious adverse events, and study drug discontinuation rates were similar between the treatment groups. Among the non-diabetics, the clinical success rate was 53% in the 137 patients treated with linezolid and 49% in the 128 who received vancomycin (p =0.60). Microbiological success rates were 56% with linezolid and 50% with vancomycin (p = 0.37). As in the diabetic group, mortality, adverse events, and drug discontinuation rates were similar with the two drugs. "While definitive conclusions cannot be drawn from retrospective analyses, these findings provide important information that may help guide physicians in making treatment decisions for patients with nosocomial pneumonia," Dr. Equils told Reuters Health. He added that the findings align with data from previous studies showing that linezolid was at least as effective as vancomycin for the treatment of nosocomial pneumonia, including ventilator-associated pneumonia due to known or suspected MRSA across patient types.

¿CUÁNTOS HUMANOS PUEDE MANTENER LA TIERRA?

Por Miguel Artime Tomas Malthus, clérigo anglicano miembro de la Royal Society of Science, escribió a finales del siglo XVIII un ensayo sobre el principio de la población que se considera el inicio de la ciencia de la demografía. En aquel famoso y citadísimo ensayo, Malthus concluía: "El poder (reproductivo) de la población es tan superior al poder que la Tierra tiene para producir alimentos que sustenten al hombre, que la muerte prematura debe - de un modo u otro - alcanzar a la raza humana". La opinión del sabio británico era que el deseo humano irrefrenable de reproducirse conduciría a la sobrepoblación del planeta, lo cual terminaría conduciendo a una masiva hambruna que acabaría con todos una vez que nos hubiéramos comido todos los recursos de la Tierra. Ciertamente las opiniones de Malthus no son demasiado tranquilizadoras, especialmente ahora que los humanos nos encontramos en la encrucijada que supone alcanzar el mayor número de congéneres que jamás haya habido sobre la faz de la Tierra: siete mil millones de seres humanos. ¿Pero dónde está el límite máximo que tiene la Tierra para "producir alimentos que sustenten al hombre"? ¿Cuándo alcanzaremos ese punto de no retorno? ¿Es inevitable el fatídico final que imaginó Malthus? Muchos científicos establecen la capacidad máxima de la Tierra para sustentar seres humanos entre los 9.000 y los 10.000 millones de personas. Uno de ellos, el eminente socio-biólogo de Harvard, Edward O. Wilson, basa su estimación en cálculos de disponibilidad de recursos que la Tierra puede ofrecer. En su opinión las restricciones de la biosfera están fijadas. Además de la limitada disponibilidad al agua dulce, la capacidad que la Tierra tiene para producir alimentos está realmente restringida. Incluso aunque alcancemos la máxima eficiencia en los cultivos (es decir, se dedique todo el grano a alimentar a humanos en lugar de a alimentar a ganado) los límites siguen en torno a las cifras antes citadas: 10.000 millones de humanos. En efecto, hacernos vegetarianos masivamente (algo del todo improbable) y dedicar todo el suelo cultivable a alimentos para humanos - prescindiendo del suelo dedicado a forrajes y piensos para aves de corral - podría ser parte de la solución. Muchos estiman que las proteínas de origen animal que necesitamos podrían obtenerse del consumo de insectos. Joel Cohen, biólogo especialista en poblaciones de la Universidad de Columbia explica que existen otros factores medioambientales que limitan la capacidad de la Tierra para producir alimentos. Por ejemplo el ciclo del nitrógeno, las cantidades de fósforo disponibles y las concentraciones atmosféricas de carbono. A ese respecto los científicos reconocen que es imposible saber el punto en el que se alcanzará el pico máximo de humanos sostenibles por una Tierra de recursos limitados. Afortunadamente, puede que estemos en disposición de evitar las negras profecías de Malthus. Según la División de Poblaciones de la ONU, hoy día 31 de octubre la población planetaria ha alcanzado los 7.000 millones de humanos. Si sus proyecciones son correctas, de continuar con los índices de natalidad actuales, para el año 2050 alcanzaremos los 9.000 millones, y a finales de este siglo creceremos hasta el límite antes citado de los 10.000 millones de seres. Pero lo cierto es que se está produciendo una ralentización en estos índices, por lo que los expertos creen que en algún momento entre el aumento de los 9.000 a los 10.000 millones de humanos, la tendencia alcanzará un punto de inflexión. Las estimaciones de la ONU muestran una tendencia a las familias más cortas por todo el mundo. El índice de natalidad global está cayendo y aproximándose al "nivel de remplazo" establecido en 2,1 niños por mujer. Esta es la cifra mágica en la que los niños remplazarían a sus padres manteniendo una población estable e incluso en leve decrecimiento debido a las naturales muertes de jóvenes. Si para finales de este siglo el índice de natalidad alcanzase en verdad este nivel de remplazo, la población humana se estabilizaría en algún punto entre los 9.000 y los 10.000 millones. En ese punto habremos llegado todo lo lejos que nuestro planeta puede ofrecernos. Ese será el límite que no deberemos cruzar si no queremos que la fatalidad que Malthus visionó hace más de 200 años se nos lleve por delante.

DETECTAN UNA NUEVA ESTRATEGIA DE RESISTENCIA BACTERIANA

9 de noviembre de 2011 – Fuente: Proceedings of the National Academy of Sciences Se ha descubierto que la bacteria Burkholderia pseudomallei, el organismo causante de la melioidosis (una peligrosa enfermedad parecida a la que popularmente se conoce como muermo), y considerada como una de las principales amenazas bioarmamentísticas por su potencial uso en ataques terroristas, puede volverse resistente al antibiótico más comúnmente usado contra ella, mutando de una forma nunca antes vista por los científicos. El estudio, codirigido por un equipo de investigadores de la Universidad Estatal de Colorado, aporta importantes pistas para el tratamiento de la melioidosis, y para futuros estudios que puedan ayudar a encontrar modos de contrarrestar las estrategias que usa la bacteria para volverse resistente a los antibióticos. La melioidosis es una enfermedad mortal si no se trata rápidamente y con el antibiótico correcto, usualmente la ceftazidima. Se creía que el modo en que la bacteria muta o cambia para volverse resistente a los antibióticos se basaba en hacer un pequeño pero efectivo cambio en su ADN. No obstante, el equipo de Herbert Schweizer, investigador en el Departamento de Microbiología, Inmunología y Patología de la Universidad Estatal de Colorado, ha descubierto que la bacteria descarta una sección completa de su ADN para desarrollar resistencia a fármacos clave usados para combatirla. Esta investigación surgió a raíz de cuando los médicos comenzaron a notar que en una cantidad significativa de casos tratados con el antibiótico estándar, ceftazidima, el paciente no mejoraba. “Ver a una bacteria eliminar gran parte de su propio ADN es sorprendente por tratarse casi de un suicidio”, subraya Schweizer. Las bacterias se debilitan por este cambio, una situación evidenciada por el hecho de que pasan a crecer con notable lentitud en condiciones típicas que deberían permitirles un desarrollo mucho mejor. Su lento crecimiento las ayuda a eludir el tratamiento farmacológico estándar prescrito contra ellas, debido a que no son detectadas en las pruebas basadas en medios de cultivo donde B. pseudomallei normalmente prospera.

jueves, 13 de octubre de 2011

UNA MUTACIÓN QUE PROTEGÍA DE LA MALARIA FAVORECIÓ EL ORIGEN DE LOS HUMANOS

7 de octubre de 2011
Fuente: Proceedings of the National Academy of Sciences

Investigadores de la Universidad de California han descubierto que los ancestros humanos sufrieron una mutación genética que les hizo resistentes contra enfermedades como la malaria, y esto favoreció la aparición de Homo sapiens sobre la Tierra, la especie que este año alcanzará los 7.000 millones de ejemplares.
Los autores, bajo la batuta de Pascal Gagneux, profesor en la Universidad de Washington, señalan que hay un claro vínculo entre las moléculas de ácido siálico, un azúcar que se encuentra en la superficie de las células de todos los animales, y la selección darwinista.
Estas moléculas, que sirven de blanco para patógenos invasores porque interactúan con otras células y con el ambiente, hace millones de años eran idénticas entre todos los simios, incluidos los antepasados de los seres humanos. Todas eran del tipo conocido como ácido N-glycolylneuraminico o Neu5Gc
El éxito de un gen inactivo
En el año 2005, los autores ya señalaron que este gen mutó hace unos tres millones de años y se quedó inactivo, permitiendo que la rama de nuestros antepasados se hiciera re-sistente al parasito de la malaria, tan común en África. Al mismo tiempo, empezaron a producir una variante de ácido siálico, la Neu5Ac. “La mutación podría representar en el lina-je homínido una ventaja, al impedir el paso a algunos patógenos, por así decirlo, cerrándoles la puerta de entrada a las células”, explica el experto en ADN antiguo Carles Lalueza-Fox, del Consejo Superior de Investigaciones Científicasde España.
Este cambio, según Gagneux, sucedió “en el mismo tiempo en el que aquellos homínidos se convertían en depredadores en su ambiente”. “Es complicado estar seguro de lo que suce-dió, porque la evolución es simultánea en muchos genes, pero sí sabemos que los humanos primitivos desarrollaron una inmunorespuesta a Neu5Gc. Sus sistemas inmunes lo reconocían como un intruso que debía ser destruido”, apunta. Recuerda Gagneux que era el momento en el que comenzaban a comer más carne roja, una gran fuente de esta molécula, lo que pudo estimular aún más esta respuesta inmune.

Los investigadores defienden que esta respuesta frente a la molécula probablemente afectó a la reproducción. Dado que los embarazos de los mamíferos tienen un alto coste biológico para las hembras –incluso la vida, en algunos casos extremos–, pudo ocurrir que fuera necesario para ellas asegurarse que el esperma que fertilizaban sus óvulos fuera el mejor posible, por lo cual rechazarían los que llevaran la molécula Neu5Gc, que reducía sus posibilidades de éxito reproductivo.
Experimentos con esperma
Para probar esta hipótesis, expusieron esperma de un chimpancé, en el que la superficie de estas células es diferente del esperma humano en más de un 50%, a los anticuerpos humanos ‘anti-Neu5Gc’. Y los anticuerpos mataron el esperma del mono in vitro.
Un segundo test consistió en acoplar ratones femeninos transgénicos (manipulados para no producir los ‘anti-Neu5Gc’) con machos que sí producían esta molécula. El resultado fue que la fertilidad de las hembras fue muy baja por incompatibilidad entre ambos. “A lo largo del tiempo esa incompatibilidad se iría reduciendo y al final se acabaría eliminando a los machos con Neu5Gc”, concluye Gagneux, para quien no deja de resultar extraño que ese proceso de selección fuera más rápido cuando la fertilidad disminuye poco a poco que cuando es del 100%”.
En palabras de Lalueza-Fox: “El esperma que tuviera ácido siálico en su superficie, y por tanto no tuviera la mutación que lo inactiva, se habría eliminado de la población por este mecanismo reproductivo (y quizás también porque tendrían una desventaja frente a algunos patógenos)”.
Estos resultados, según Gagneux, dan peso al concepto de “especiación por la infección”, es decir, al proceso por el cual una combinación de enfermedades infecciosas que afecta a una población de individuos concreta podría haber predispuesto a ese grupo a divergir de otras poblaciones de la misma especie, debido a que se generó una incompatibilidad reproductiva. En el caso de los primeros Homo, uno de esos factores pudo ser la inmunidad femenina al gen Neu5Gc.
Esta pérdida del Neu5Gc, hace entre dos y tres millones de años, coincidió con la aparición del Homo ergaster/erectus, considerado el ancestro más probable de nuestra especie, por lo cual ese mecanismo inmune pudo estar implicado en la evolución.
Para el científico del CSIC “la idea original es la de que en el linaje humano hay no solo genes que han adoptado funciones evolutivamente nuevas respecto al chimpancé, sino que también hay genes que se han inactivado y que siguen siendo funcionales en el chimpancé”.

LOS MICROBIOS PUEDEN VIAJAR MILES DE KILÓMETROS ACARREADOS POR LOS VIENTOS

7 de octubre de 2011 –
Fuente: Journal of Biogeography

Un nuevo estudio revela hasta qué distancia pueden viajar los microbios, transportados por el aire, y hasta qué punto ello depende del tamaño de cada microbio. La capacidad de dispersión aérea de los microorganismos es una cuestión importante ante ciertas epidemia
Los investigadores, de la Universidad John Moores de Liverpool, en Gran Bretaña, el Instituto Forestal Federal suizo, y otras instituciones, se valieron de extensos modelos digitales de la atmósfera terrestre para estudiar hasta dónde podrían ser dispersados los microbio
El equipo dirigido por el Dr. Dave Wilkinson de la Universidad John Moores de Liverpool y Symeon Koumoutsaris del Instituto Internacional de Ciencias Espaciales en Berna, Suiza, adaptó modelos que fueron diseñados originalmente para estudiar la dispersión de partículas de polvo. Una vez modificados y puestos en marcha, observaron lo que ocurriría si soltasen microbios virtuales desde el extremo sur de Sudamérica y también desde México. Una vez en el aire, los microbios que poseen un diámetro medio inferior a 20 μm pueden recorrer con facilidad miles de kilómetros, arrastrados por los vientos.
Los microbios con un diámetro medio inferior a los 9 μm llegaron hasta la lejana Australia. Con tales tamaños podemos encontrar en la naturaleza muchas bacterias y también bastantes amebas, así como algunas esporas de hongos.
El equipo de investigación constató que para microbios más pequeños, una vez que pasan a ser transportados por las masas de aire, la dispersión es muy eficiente durante un período de un año.
Entre los resultados más sorprendentes, cabe destacar que mientras que se obtuvo una extensa distribución de los microbios virtuales dentro de cada hemisferio, no hubo dispersión significativa de microbios entre el Hemisferio Norte y el Sur durante el periodo simulado de un año.
Las simulaciones del nuevo estudio dejan claro que sólo los microbios más pequeños viajan con facilidad entre continentes. A los más grandes (con más de 20 μm) les resulta difícil viajar entre continentes en el transcurso de un año.
La mayoría de los microbios arrastrados por el viento suelen ser inofensivos, pero de vez en cuando en el pasado han surgido brotes epidémicos de ciertas enfermedades, como la meningitis en la región del Sahel en África, los cuales han sido asociados a estos microbios aerotransportados. Estos procesos también pueden transportar de una región a otra del planeta enfermedades de tipo agrícola o animal provocadas por microbios.

HISTORIA DE LAS ENFERMEDADES VENEREAS II


Dr. Julio César Potenziani BigelliIndividuo de Número de la Sociedad Venezolana de Historia de la Medicina
Invitado de la Academia Nacional de Medicina
Hospital Privado Centro Médico de Caracas
Dra. Silvia D. Potenziani Pradella
Médico UCV- 2007


En nuestros tiempos se compara el síndrome de inmunodeficiencia adquirida, con la plaga de peste bubónica que existió en el medioevo y en los siglos XV y XVI en Europa y que disminuyó sustancialmente la población europea, en una de las peores mortandades que han existido en la historia de la humanidad por causas infecciosas, muriendo alrededor de 24 millones de personas (un cuarto de la población europea para aquel entonces), comparable tambien a la mortandad ocasionada por la gripe española a comienzos del siglo XX y con la famosa plaga de Atenas en el año 430 a.C, descrita magistralmente por el historiador griego Tucídides, la cual arrasó con las dos terceras partes de la población ateniense y sin duda fue la causa de la desaparición de la hegemonía cultural ateniense, base fundamental del pensamiento del hombre occidental (1)
En los ‘Tratados Médicos’ escritos durante el reinado del emperador chino Ho-Ang-Ti hace aproximadamente 4500 años se describe la gonorrea. No es de extrañar entonces que en el siglo III a.C, ya en China existieran criterios de higiene sexual. De la misma manera en el Egipto milenario, en el papiro Brugsch que datan del 1350 a.C se describen tambien los síntomas y tratamiento de la gonorrea En el papiro de Eberth se describen los síntomas de una uretritis aguda y su tratamiento por medio de la instilación intrauretral de aceite de sándalo (1)
En la Biblia (Levitico cap. 15) se describe la gonorrea, y se la relaciona con la práctica sexual. Cito: ‘Hablad a los hijos de Israel y decidles: Cualquier hombre que padece flujo seminal es impuro a causa del flujo. En ésto consistirá la impureza causada por su flujo: sea que su cuerpo deje destilar el flujo, o lo retenga, es impuro. Todo lecho en que duerma el que padece flujo será impuro’. Entre los casos de impureza aqui tratados no se encuentra solamente la enfermedad contagiosa de la gonorrea, sino el simple derrame seminal del hombre y las reglas de la mujer. Moisés señala su alta contagiosidad, su manera de prevenirla, evitando el contacto sexual en los momentos iniciales de los síntomas y las conductas que deben adoptarse desde el punto de vista higiénico en ambos integrantes de la pareja (4),(5)
El Código de Hammurabí (2250-2200 a.C) compendio de leyes babilónicas basadas en ordenamientos legislativos sumerios, contenía regulaciones que abarcaban el campo de la Medicina. Es de destacar que la sífilis como enfermedad, estaba presente en dicho código babilónico “una enfermedad con caracteristicas parecidas a la sífilis, denominada Benú, era considerada causa de invalidez contractual, en el caso de la venta de un esclavo enfermo”
Hipócrates, Padre de la Medicina, fué el primero en describir la enfermedad de transmisión sexual, con todas sus caracteristicas, a pesar de que la enfermedad se sugería en la Biblia (Levítico 15) y en papiros egipcios. Hipócrates en el año 460 a.C describe además lesiones genitales duras y suaves secundarias al contacto sexual y la llamó estranguria(6)(51)
Posteriormente Galeno confirma lo descrito por Hipócrates y le dá el nombre gonorrea a la enfermedad en el año 200 d.C.
Los romanos las denominaban "morbus incidens" y cuando realizaban sus invasiones ya usaban unos preservativos hechos de tripa de carnero que un pastor anónimo los llamo "camisa de Venus".
Tanto griegos como romanos describieron las verrugas genitales (verrugas virales o virus papiloma humano), transmitidas por relaciones sexuales. Hasta bien entrado el siglo XX se creía erroneamente que la infección de las verrugas o condilomas genitales, formaba parte de las infecciones sifilíticas y gonorréicas.
En la época del antiguo Egipto se hicieron pinturas que describían el tratamiento de las verrugas genitales, con el uso de cauterio y en la Grecia clásica adopta su nombre “Kondyloma” que significa verruga, como tambien es conocida en la actualidad.
En la Roma del siglo I d.C Aulus Cornelius Celsus (25 a.C-50 d.C) considerado como el “Cicerón de la medicina”, o el “Hipócrates latino”, hace una diferenciación de las verrugas genitales, denominandolas ficus a las verrugas genitales, myrmecia a las verrugas de la planta del pié y thimión a la verruga vulgar. En Roma ya se sospechaba su posible transmisión sexual, ya que a menudo las personas las tenían en el ano. Celsus tambien describió ulceras genitales duras y suaves (1)
Plinio ‘el viejo’ (23-79 d.C) describió, en uno de sus escritos, una lesión llamada ‘mentagra’ que seguía al cunnilingus.
En los tratados de médicos árabes se indica que esta afección se contrae por ‘coitus cum immundis’, es decir, por contacto sexual con un “inmundo”. En la Edad Media se la conoció por una infinidad de nombres pintorescos: mictus saniei, ulceratio interna, seminis lapsus, fluxus, profluvium pudenda, fluxura geniturae, rheumatisatio virgae, calefactio in virga, incendium, arsura virgae, urethralgia, ardor urinae, leucorrhoea, medorrhoea, phalorrhoea y, por último y en un ingenioso juego de palabras, asociándola a la perdición imperante en Gomorra, como gomorrhoea (51)
Rhazés mencionaba la ´sifilis como ‘apostameta et ulcera que virgae accidant’
Trotula de Ruggiero considerada la primera ginecólogo de la historia médica occidental, ejerció la medicina durante parte del siglo XI, era miembro de la Escuela médica de Salerno en la región de la Campania italiana, considerada la primera ‘Escuela de Medicina’ de la historia médica occidental, describió la gonorrea como “inflammations virgae virilis”. Autora de uno de los primeros tratados de enfermedades de la piel, hace una descripción de las manifestaciones externas de la sífilis. En la época medieval se creia que la gonorrea formaba parte de la clínica general de la sífilis (1)
Guillermo de Saliceto (1210-1277 d.C) perteneciente a la Escuela de Medicina de Bologna-Italia, en su obra ”Ciroxia” denominada “Guillelmia” en su honor, se convertiría en uno de los textos quirurgicos preferidos del renacimiento. Allí Saliceto sugería lavarse los genitales después del coito como método profiláctico para evitar las infecciones venéreas, recomendación que repetiría otro médico famoso del siglo XV, Pedro D´Argelata (1)
Rogerio en la época medieval denominaba la condición gonorreica como ‘Rheumatizatione virgae’
En el siglo XIII Lanfranco de Milán (1250-1315) de la Escuela de Medicina de Bologna-Italia, en su libro titulado “Chirurgia magna” aconsejaba lavado de los órganos genitales con agua y vinagre a partes iguales después de un coito ‘sospechoso’ (posiblemente infectante) y de no tener estos ingredientes, Lanfranco recomendaba ‘lavar el miembro con la propia orina’(1)