25 de mayo de 2015 – Fuente: Organización Mundial de la Salud
La Asamblea Mundial de la Salud aprobó hoy algunas resoluciones orientadas a hacer frente a la resistencia a los antimicrobianos, mejorar el acceso a vacunas asequibles y luchar contra la hipernutrición y la desnutrición. Resistencia a los antimicrobianos Los delegados reunidos en la Asamblea Mundial de la Salud aprobaron un plan de acción mundial para hacer frente a la resistencia a los antimicrobianos, en particular la resistencia a los antibióticos, que es la más preocupante. La resistencia a los antimicrobianos, fenómeno prevalente en todo el mundo, pone en peligro nuestra capacidad para tratar enfermedades infecciosas y menoscaba muchos otros progresos sanitarios y médicos. El plan establece cinco objetivos: - mejorar la sensibilización y la comprensión de la resistencia a los antimicrobianos; - reforzar la vigilancia y la investigación; - reducir la incidencia de las infecciones; - optimizar el uso de los antimicrobianos; y - asegurar inversiones sostenibles para contrarrestar la resistencia a los antimicrobianos. La resolución insta a los Estados Miembros a que apliquen el plan con arreglo a sus prioridades nacionales y circunstancias específicas y movilicen recursos adicionales a tal efecto. Con la adopción del plan mundial, todos los gobiernos se comprometen a tener para mayo de 2017 un plan de acción nacional sobre resistencia a los antimicrobianos compatible con el plan de acción mundial. El plan nacional debe abarcar el uso de los antimicrobianos en la salud animal y la agricultura, así como en la salud humana. La Organización Mundial de la Salud (OMS) colaborará con los países a fin de apoyarlos en la formulación y aplicación de sus respectivos planes nacionales, e informará de los progresos a la Asamblea de la Salud de 2017. Inmunización La Asamblea aprobó una resolución destinada a mejorar el acceso al suministro sostenible de vacunas asequibles (una cuestión clave para los países de ingresos bajos y medianos que desean ampliar la inmunización a toda la población). En 2012 la Asamblea aprobó el Plan de acción mundial sobre vacunas, un compromiso destinado a asegurar que ninguna persona se quede sin inmunización vital para 2020. No obstante, un informe del Grupo de Expertos de la OMS en Asesoramiento Estratégico sobre inmunización advierte que los progresos hacia el logro de los objetivos del plan son lentos e irregulares. La resolución hace un llamamiento a la OMS para que coordine las actividades orientadas a subsanar deficiencias en la marcha de los trabajos. Además, insta a los Estados Miembros a que mejoren la transparencia en lo que respecta al establecimiento de precios de las vacunas, y consideren la adquisición mancomunada de vacunas. Asimismo, pide a la Secretaría de la OMS que informe acerca de barreras que pudieran menoscabar una competencia vigorosa que permitiría reducir los precios de nuevas vacunas y abordar cualquier otro factor que pudiese afectar adversamente la disponibilidad de las vacunas. La resolución destacó también que la inmunización es una intervención de salud pública sumamente costo-eficaz, que desempeña una función primordial para reducir las defunciones de niños y mejorar la salud. Por otra parte, recomienda intensificar los esfuerzos de promoción a fin de mejorar la comprensión respecto de la importancia de las vacunas y disipar los temores que hacen dudar de las vacunas. La semana pasada, en paralelo con la Asamblea de la Salud, la Secretaría congregó a representantes de alto nivel de 34 países con baja cobertura de inmunización a fin de abordar los problemas y examinar soluciones que permitieran superarlos. Declaración de Roma sobre la Nutrición y Marco de Acción Los delegados aprobaron una resolución que adopta la Declaración de Roma sobre la Nutrición y un Marco de Acción en el que se recomiendan políticas y programas concernientes a los sectores de salud, alimentación y agricultura, con miras a luchar contra la malnutrición. Con anterioridad, los gobiernos habían aprobado ambos documentos 11 en la segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición organizada por la OMS y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, en noviembre de 2014. La Asamblea de la Salud hizo un llamamiento a los gobiernos para que cumplieran sus compromisos de introducir cambios normativos y realizar inversiones destinadas a asegurar que todas las personas puedan acceder a dietas más sanas y sostenibles. Asimismo, pidió que la OMS informara cada dos años sobre los progresos relativos a la aplicación. Los delegados se refirieron también a las deliberaciones que se están celebrando en New York en relación con una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas para hacer suya la Declaración de Roma sobre la Nutrición y una propuesta para declarar “diez años de medidas sostenibles en múltiples sectores para mejorar la nutrición”. Indicadores para mejorar la nutrición de la madre, el recién nacido y el niño pequeño Los Estados Miembros acordaron un conjunto de indicadores para seguir los progresos hacia la consecución de las metas mundiales de nutrición establecidas en 2012, cuando la Asamblea Mundial de la Salud aprobó un plan de aplicación integral sobre nutrición de la madre, el lactante y el niño pequeño. El plan enumeraba seis metas mundiales que se deberían alcanzar para 2025 en relación con el retraso del crecimiento (estatura insuficiente para la edad), la emaciación (peso insuficiente para la estatura), el sobrepeso, el bajo peso al nacer, la anemia y la lactancia materna. La decisión pedía a los Estados Miembros que comenzaran a suministrar información sobre la mayoría de los indicadores a partir de 2016, y sobre otros a partir de 2018. Además, recomendaba un examen del marco de vigilancia mundial de la nutrición en 2020.
viernes, 12 de junio de 2015
ESTADOS UNIDOS: MILITARES ENVIARON ACCIDENTALMENTE ÁNTRAX VIVO A LABORATORIOS DEL PAÍS
28 de mayo de 2015 – Fuente: British Broadcasting Corporation (Gran Bretaña)
Militares de Estados Unidos enviaron muestras vivas de ántrax a por lo menos nueve laboratorios en todo el país y a una base militar estadounidense en Corea del Sur, reconoció el 27 de mayo el Pentágono. Por esa razón 22 miembros del personal militar de la base aérea surcoreana de Osan están recibiendo tratamiento preventivo ante la posibilidad de que hayan estado expuestos a las muestras. En Estados Unidos, cuatro civiles también están siendo tratados a pesar de que enfrentan un “riesgo mínimo”. Un laboratorio del Departamento de Defensa en Utah “inadvertidamente” envió las muestras vivas. El personal en la base de Corea del Sur pudo haber estado en contacto con las muestras de ántrax durante un entrenamiento, indicaron fuentes militares estadounidenses, pero hasta el momento ninguno ha mostrado signos de exposición. 5 “La muestra fue destruida de acuerdo a los protocolos apropiados”, aseveró el coronel Steve Warren, portavoz del Pentágono. Expertos en bioseguridad indican que están impresionados con el error y que deben establecerse más precauciones. Investigación Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, comenzaron una investigación sobre el incidente. “El Departamento de Defensa detuvo los envíos de este material de sus laboratorios esperando la finalización de la investigación”, dijo Warren. ”Las muestras involucradas en la investigación serán transferidas de manera segura a los CDC o laboratorios afiliados para más pruebas”, dijo por su parte Kathy Harden, portavoz de los CDC. Harden señaló que los CDC también enviaron funcionarios a los laboratorios para conducir investigaciones en el terreno. Estos incidentes se producen casi un año después que los CDC también manejaran ántrax de manera impropia. El portavoz del Departamento de Defensa agregó que las muestras de este último incidente tendrían que haber estado muertas o desactivadas. El gobierno confirmó que un envío tenía esporas vivas y que otros ocho pudieron haberlas tenido. El laboratorio de Dugway Proving Grounds, perteneciente al ejército, envía rutinariamente muestras muertas de ántrax, inactivadas con radiación para investigación científica, dijeron oficiales de Defensa. Las esporas vivas fueron despachadas de Utah a laboratorios en Texas, Maryland, Wisconsin, Delaware, New Jersey, Tennessee, New York, California y Virginia, así como a la base aérea en Corea del Sur. Las muestras fueron remitidas entre marzo de 2014 y marzo de 2015. Todas ellas formaban parte de un programa para desarrollar un examen en las bases que permita identificar amenazas ante posibles ataques biológicos. La inhalación por ántrax puede ser letal, y ha sido usada en programas de armas biológicas en Estados Unidos y otros países. El último caso fue en 2011, cuando el científico Edwards Ivins envió sobres conteniendo ántrax por correo, causando la muerte a cinco personas.
Militares de Estados Unidos enviaron muestras vivas de ántrax a por lo menos nueve laboratorios en todo el país y a una base militar estadounidense en Corea del Sur, reconoció el 27 de mayo el Pentágono. Por esa razón 22 miembros del personal militar de la base aérea surcoreana de Osan están recibiendo tratamiento preventivo ante la posibilidad de que hayan estado expuestos a las muestras. En Estados Unidos, cuatro civiles también están siendo tratados a pesar de que enfrentan un “riesgo mínimo”. Un laboratorio del Departamento de Defensa en Utah “inadvertidamente” envió las muestras vivas. El personal en la base de Corea del Sur pudo haber estado en contacto con las muestras de ántrax durante un entrenamiento, indicaron fuentes militares estadounidenses, pero hasta el momento ninguno ha mostrado signos de exposición. 5 “La muestra fue destruida de acuerdo a los protocolos apropiados”, aseveró el coronel Steve Warren, portavoz del Pentágono. Expertos en bioseguridad indican que están impresionados con el error y que deben establecerse más precauciones. Investigación Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, comenzaron una investigación sobre el incidente. “El Departamento de Defensa detuvo los envíos de este material de sus laboratorios esperando la finalización de la investigación”, dijo Warren. ”Las muestras involucradas en la investigación serán transferidas de manera segura a los CDC o laboratorios afiliados para más pruebas”, dijo por su parte Kathy Harden, portavoz de los CDC. Harden señaló que los CDC también enviaron funcionarios a los laboratorios para conducir investigaciones en el terreno. Estos incidentes se producen casi un año después que los CDC también manejaran ántrax de manera impropia. El portavoz del Departamento de Defensa agregó que las muestras de este último incidente tendrían que haber estado muertas o desactivadas. El gobierno confirmó que un envío tenía esporas vivas y que otros ocho pudieron haberlas tenido. El laboratorio de Dugway Proving Grounds, perteneciente al ejército, envía rutinariamente muestras muertas de ántrax, inactivadas con radiación para investigación científica, dijeron oficiales de Defensa. Las esporas vivas fueron despachadas de Utah a laboratorios en Texas, Maryland, Wisconsin, Delaware, New Jersey, Tennessee, New York, California y Virginia, así como a la base aérea en Corea del Sur. Las muestras fueron remitidas entre marzo de 2014 y marzo de 2015. Todas ellas formaban parte de un programa para desarrollar un examen en las bases que permita identificar amenazas ante posibles ataques biológicos. La inhalación por ántrax puede ser letal, y ha sido usada en programas de armas biológicas en Estados Unidos y otros países. El último caso fue en 2011, cuando el científico Edwards Ivins envió sobres conteniendo ántrax por correo, causando la muerte a cinco personas.
Etiquetas:
TEMAS GENERALES DE MICROBIOLOGÍA
LA APOCALÍPTICA POSIBILIDAD DE UN MUNDO SIN ANTIBIÓTICOS
19 de mayo de 2015 – Fuente: British Broadcasting Corporation (Gran Bretaña)
Una cirugía tan sencilla como extraer el apéndice se ha vuelto una operación sumamente peligrosa: si la herida se infecta, el paciente puede sufrir sepsis y morir. Los trasplantes se han vuelto virtualmente imposibles, cualquier infección matará al paciente. La neumonía ha vuelto a ser la principal asesina de ancianos. Y hay una epidemia entre los jóvenes: la gonorrea, una infección sexualmente transmitida que está causando infertilidad y embarazos ectópicos, un trastorno potencialmente letal para la madre. Tampoco tenemos posibilidad de tratar a los pacientes con tuberculosis, ni a quienes sufren accidentes graves, ni a los quemados. Una nueva prótesis, de cadera o rodilla, una nueva válvula cardíaca, una cirugía plástica y hasta un tatuaje: todas estas afecciones se han convertido en un enorme riesgo de muerte. Bienvenidos a la era post antibióticos. La era en la que las llamadas “medicinas milagrosas”, los antibióticos, dejaron de funcionar. Todavía no llegamos a ella, pero estamos cerca. “Milagrosos”
Los antibióticos, que durante casi 80 años han salvado millones de vidas gracias a su capacidad para eliminar bacterias y convertir enfermedades mortales en simples molestias, están perdiendo esa facultad. Las bacterias han adquirido resistencias a estos medicamentos y cada vez tenemos menos opciones para curar las infecciones. Los científicos ya empezaron a hablar de esta era post antibióticos. Un informe comisionado por el gobierno británico indica que si para el año 2050 no contamos con nuevos antibióticos, morirán 10 millones de personas cada año en el mundo. ”Antes de que se descubrieron los antibióticos en la década de 1940, todas las enfermedades infecciosas, como neumonías, meningitis, infecciones cutáneas, tuberculosis, etc., se complicaban, desarrollaban sepsis y tenían una mortalidad muy alta”, dijo Pilar Ramón Pardo, asesora regional para la resistencia a los antimicrobianos de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS). “Si continuamos por esta trayectoria de tener cada vez más patógenos que se han vuelto multirresistentes, tenemos el riesgo de volver a esa situación. De hecho, ya lo estamos viendo con muchas enfermedades causadas por patógenos resistentes –como neumonías, sepsis o enfermedades diarreicas graves– que tienen mayores complicaciones y mayor riesgo de muerte para el paciente”, agrego. ”Y el impacto de los antibióticos es enorme y va mucho más allá de las enfermedades infecciosas: están los pacientes que han recibido trasplantes, los que están inmunosuprimidos por un tratamiento de cáncer, quienes entran a un hospital por un infarto y contraen una infección hospitalaria, accidentes, quemados, cirugías, etc.”, agregó.
Contra el tiempo
Los científicos en todo el mundo están en una carrera contra el tiempo tratando de entender cómo los patógenos han logrado desarrollar sus resistencias. Pero lo que nos ha llevado hasta aquí es el mal uso que hemos dado a los antibióticos, aseguran los expertos. Con cada infección que tratamos sin necesitar estos fármacos, con cada tratamiento que no tomamos como se indica, estamos haciendo cada vez menos eficaces a estos fármacos. Algunas bacterias han desarrollado resistencia a las drogas más potentes. Hace 30 años que no se introduce un nuevo antibiótico en el mundo. Pero la advertencia no es nueva. Los expertos llevan varios años tratando de alertar sobre el riesgo que significará quedarnos sin estos medicamentos. Sin embargo en un informe publicado en abril pasado, la OMS indica que sólo 34 de 133 países estudiados tienen un plan nacional para combatir la resistencia a los antibióticos. En América Latina sólo tres países han establecido este plan. El problema en la región es particularmente extendido por la venta de antibióticos sin receta: en 18 países de la región pueden obtenerse así, dijo la OMS. “Es un problema complejo, difícil de transmitir a los ciudadanos. Implica una serie de determinantes: usos inapropiados, uso en la ganadería y agricultura, la falta de capacidad de los laboratorios para detectar las resistencias, etc. También es un problema poco conocido por los ciudadanos, por la opinión pública, por los que toman decisiones. Y no se han impuesto las medidas oportunas para contenerlo”, dijo Ramón pardo.
Regulación
“También es un problema delicado porque, ¿qué puede hacer una madre en un área remota que no tiene acceso a un médico para un tratamiento para su bebé, pero si dispone de una farmacia donde puede comprar un antibiótico? Lo más probable es que esa madre compre el antibiótico y se lo dé a su bebé. Si el bebé no necesita ese antibiótico, éste no tendrá un efecto en la enfermedad, pero sí puede tener efectos adversos en el niño”, explicó la experta de la OPS/OMS. Además el medicamento puede ocasionar resistencia en la flora de ese niño. Lo que quiere decir que la próxima vez que ese niño necesite un antibiótico éste puede no tener un efecto. “Por eso es muy importante que cualquier regulación de venta de antibióticos vaya acompañada de una mejora en el acceso a los servicios de salud. Y por supuesto hay que educar a la población, a los médicos y al personal dispensador de medicamentos en las farmacias, y establecer normas que regulen la venta de antibióticos”, afirmó Ramón Pardo. Investigación y desarrollo
El otro gran problema, es la falta de disposición de las grandes empresas farmacéuticas, para desarrollar nuevos antibióticos. La última vez que se introdujo en el mundo una nueva clase de antibióticos –una familia de fármacos con una actividad totalmente nueva– fue hace 30 años. Las grandes farmacéuticas han suspendido su investigación sobre antibióticos debido al enorme costo que implica este campo y la incertidumbre de poder obtener ganancias con ellos. “Por eso la OMS está promoviendo un plan de acción global contra la resistencia a los antibióticos”, dijo Ramón Prado. Ese será uno de los principales temas a discutir en la reunión anual de la Organización Mundial de la Salud que empezó el 18 de mayo en Genève, Suiza. “Con éste se espera que cada país desarrolle su propio plan nacional, que deberá ser multisectorial e involucrar al sector agrícola, ganadero, ONGs, la comunidad, la industria farmacéutica para estimular el desarrollo de nuevos fármacos y nuevos estudios para detectar resistencias”, dijo la experta de la OMS.
Una cirugía tan sencilla como extraer el apéndice se ha vuelto una operación sumamente peligrosa: si la herida se infecta, el paciente puede sufrir sepsis y morir. Los trasplantes se han vuelto virtualmente imposibles, cualquier infección matará al paciente. La neumonía ha vuelto a ser la principal asesina de ancianos. Y hay una epidemia entre los jóvenes: la gonorrea, una infección sexualmente transmitida que está causando infertilidad y embarazos ectópicos, un trastorno potencialmente letal para la madre. Tampoco tenemos posibilidad de tratar a los pacientes con tuberculosis, ni a quienes sufren accidentes graves, ni a los quemados. Una nueva prótesis, de cadera o rodilla, una nueva válvula cardíaca, una cirugía plástica y hasta un tatuaje: todas estas afecciones se han convertido en un enorme riesgo de muerte. Bienvenidos a la era post antibióticos. La era en la que las llamadas “medicinas milagrosas”, los antibióticos, dejaron de funcionar. Todavía no llegamos a ella, pero estamos cerca. “Milagrosos”
Los antibióticos, que durante casi 80 años han salvado millones de vidas gracias a su capacidad para eliminar bacterias y convertir enfermedades mortales en simples molestias, están perdiendo esa facultad. Las bacterias han adquirido resistencias a estos medicamentos y cada vez tenemos menos opciones para curar las infecciones. Los científicos ya empezaron a hablar de esta era post antibióticos. Un informe comisionado por el gobierno británico indica que si para el año 2050 no contamos con nuevos antibióticos, morirán 10 millones de personas cada año en el mundo. ”Antes de que se descubrieron los antibióticos en la década de 1940, todas las enfermedades infecciosas, como neumonías, meningitis, infecciones cutáneas, tuberculosis, etc., se complicaban, desarrollaban sepsis y tenían una mortalidad muy alta”, dijo Pilar Ramón Pardo, asesora regional para la resistencia a los antimicrobianos de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS). “Si continuamos por esta trayectoria de tener cada vez más patógenos que se han vuelto multirresistentes, tenemos el riesgo de volver a esa situación. De hecho, ya lo estamos viendo con muchas enfermedades causadas por patógenos resistentes –como neumonías, sepsis o enfermedades diarreicas graves– que tienen mayores complicaciones y mayor riesgo de muerte para el paciente”, agrego. ”Y el impacto de los antibióticos es enorme y va mucho más allá de las enfermedades infecciosas: están los pacientes que han recibido trasplantes, los que están inmunosuprimidos por un tratamiento de cáncer, quienes entran a un hospital por un infarto y contraen una infección hospitalaria, accidentes, quemados, cirugías, etc.”, agregó.
Contra el tiempo
Los científicos en todo el mundo están en una carrera contra el tiempo tratando de entender cómo los patógenos han logrado desarrollar sus resistencias. Pero lo que nos ha llevado hasta aquí es el mal uso que hemos dado a los antibióticos, aseguran los expertos. Con cada infección que tratamos sin necesitar estos fármacos, con cada tratamiento que no tomamos como se indica, estamos haciendo cada vez menos eficaces a estos fármacos. Algunas bacterias han desarrollado resistencia a las drogas más potentes. Hace 30 años que no se introduce un nuevo antibiótico en el mundo. Pero la advertencia no es nueva. Los expertos llevan varios años tratando de alertar sobre el riesgo que significará quedarnos sin estos medicamentos. Sin embargo en un informe publicado en abril pasado, la OMS indica que sólo 34 de 133 países estudiados tienen un plan nacional para combatir la resistencia a los antibióticos. En América Latina sólo tres países han establecido este plan. El problema en la región es particularmente extendido por la venta de antibióticos sin receta: en 18 países de la región pueden obtenerse así, dijo la OMS. “Es un problema complejo, difícil de transmitir a los ciudadanos. Implica una serie de determinantes: usos inapropiados, uso en la ganadería y agricultura, la falta de capacidad de los laboratorios para detectar las resistencias, etc. También es un problema poco conocido por los ciudadanos, por la opinión pública, por los que toman decisiones. Y no se han impuesto las medidas oportunas para contenerlo”, dijo Ramón pardo.
Regulación
“También es un problema delicado porque, ¿qué puede hacer una madre en un área remota que no tiene acceso a un médico para un tratamiento para su bebé, pero si dispone de una farmacia donde puede comprar un antibiótico? Lo más probable es que esa madre compre el antibiótico y se lo dé a su bebé. Si el bebé no necesita ese antibiótico, éste no tendrá un efecto en la enfermedad, pero sí puede tener efectos adversos en el niño”, explicó la experta de la OPS/OMS. Además el medicamento puede ocasionar resistencia en la flora de ese niño. Lo que quiere decir que la próxima vez que ese niño necesite un antibiótico éste puede no tener un efecto. “Por eso es muy importante que cualquier regulación de venta de antibióticos vaya acompañada de una mejora en el acceso a los servicios de salud. Y por supuesto hay que educar a la población, a los médicos y al personal dispensador de medicamentos en las farmacias, y establecer normas que regulen la venta de antibióticos”, afirmó Ramón Pardo. Investigación y desarrollo
El otro gran problema, es la falta de disposición de las grandes empresas farmacéuticas, para desarrollar nuevos antibióticos. La última vez que se introdujo en el mundo una nueva clase de antibióticos –una familia de fármacos con una actividad totalmente nueva– fue hace 30 años. Las grandes farmacéuticas han suspendido su investigación sobre antibióticos debido al enorme costo que implica este campo y la incertidumbre de poder obtener ganancias con ellos. “Por eso la OMS está promoviendo un plan de acción global contra la resistencia a los antibióticos”, dijo Ramón Prado. Ese será uno de los principales temas a discutir en la reunión anual de la Organización Mundial de la Salud que empezó el 18 de mayo en Genève, Suiza. “Con éste se espera que cada país desarrolle su propio plan nacional, que deberá ser multisectorial e involucrar al sector agrícola, ganadero, ONGs, la comunidad, la industria farmacéutica para estimular el desarrollo de nuevos fármacos y nuevos estudios para detectar resistencias”, dijo la experta de la OMS.
lunes, 18 de mayo de 2015
La escasez de antibióticos en los Estados Unidos va en ascenso
Estos medicamentos de uso común son esenciales, pero no son rentables para las compañías, según un experto
Traducido del inglés: viernes, 24 de abril, 2015
JUEVES, 23 de abril de 2015 (HealthDay News) -- La escasez de antibióticos, incluyendo aquellos que se utilizan para tratar infecciones resistentes a los medicamentos, podría estar poniendo a los pacientes en riesgo de padecer enfermedad y muerte, de acuerdo con un nuevo reporte.
Entre 2001 y 2013, hubo desabastecimiento de 148 antibióticos. Los investigadores hallaron que la escasez comenzó a empeorar en 2007.
"Entre los medicamentos desabastecidos se encontraban muchos que eran de los pocos que podían tratar algunas afecciones particulares, medicamentos para tratar bacterias resistentes a antibióticos y medicamentos utilizados para tratar niños", dijo la doctora Larissa May, investigadora principal del estudio y profesora asociada de medicina de emergencia en la Universidad George Washington en Washington, D.C.
"Cuando estos medicamentos no están disponibles, los pacientes pueden no recibir el mejor tratamiento, o incluso pueden morir", dijo. "Si no se hace algo, la atención médica puede verse muy afectada".
En el estudio, casi la mitad de los medicamentos desabastecidos eran antibióticos necesarios para tratar infecciones graves, incluyendo las provocadas por Clostridium difficile, Enterobacteriaceaeresistente al carbapenem (CRE, por sus siglas en inglés), Staphylococcus aureus resistente a meticilina (MRSA) y Pseudomonas aeruginosa, entre otras.
La bacteria C. difficile puede contraerse en hospitales y consultorios médicos, y en el 2011 fue responsable de 500,000 infecciones y 29,000 muertes. El MRSA es una bacteria resistente a antibióticos que infecta a cerca de 78,000 personas al año y también puede ser mortal, de acuerdo con los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (U.S. Centers for Disease Control and Prevention, CDC).
Muchos de los medicamentos desabastecidos eran antibióticos de espectro amplio, es decir, medicamentos inyectables para los que no existía un proveedor alternativo. Más aún, la escasez era común entre los antibióticos utilizados para tratar niños. Los investigadores encontraron que en el caso de estos medicamentos, existían muy pocas alternativas para los médicos.
Los tratamientos de referencia, como el aztreonam, que se utiliza para tratar infecciones graves en pacientes alérgicos a la penicilina, y la trimetoprima/sulfametoxazol, usada para tratar la neumonía por pneumocystis, también estaban entre los desabastecidos durante el periodo del estudio, según mostraron los resultados.
May dijo que existe una gran variedad de factores responsables por esta escasez. Entre estos están los retrasos o problemas para fabricar el medicamento, incluyendo escasez de materias primas. Además, cuando el medicamento no se usa con frecuencia, aunque sea esencial para algunos pacientes, los fabricantes pueden retrasar la producción o detenerla, explicó.
En total, hubo múltiples desabastos de 32 antibióticos, los cuales duraron en promedio seis meses. Cuando el estudio terminó, 26 antibióticos seguían escasos o no estaban disponibles, según encontraron los investigadores.
De acuerdo con May, las compañías farmacéuticas no están obligadas a reportar los desabastos, así que los hospitales y médicos a menudo son tomados por sorpresa. Ella sugirió que, en un escenario ideal, debería ser obligatorio reportar los desabastos para que los médicos y los hospitales puedan prepararse.
May cree que los desabastos seguirán creciendo en los próximos años. "Si no tenemos una política de acción, pueden comenzar a presentarse muertes de pacientes y otras complicaciones relacionadas con la escasez", dijo.
El reporte fue publicado en línea el 23 de abril en la revista Clinical Infectious Diseases.
Michael Kinch, director del Centro de Innovación en Investigación de Negocios de la Universidad Washington en St. Louis, dijo que "los antibióticos están siendo removidos del mercado seis veces más rápido de lo que se producen nuevos".
Kinch señaló que existen pocos incentivos para que las compañías farmacéuticas desarrollen nuevos antibióticos. "Desde un punto de vista comercial, estamos hablando de un producto de bajo precio con bajo margen. Si una compañía tiene que decidir entre desarrollar un nuevo antibiótico o un nuevo medicamento contra el cáncer, la decisión evidente es ir con el medicamento más novedoso y costos", dijo.
"El creciente costo del desarrollo de nuevos medicamentos (cerca de 2,600 millones de dólares por medicamento) está haciendo que las compañías farmacéuticas tomen la decisión racional de concentrarse en los productos con los que probablemente recuperarán su dinero, y eso no va a pasar con los antibióticos", dijo Kinch. "Las compañías farmacéuticas también podrían estar diciendo, 'No estamos ganando mucho dinero con los antibióticos, así que para que nos molestamos en surtir ese producto'".
Kinch cree que el gobierno necesita tener un papel más importante para asegurar que los antibióticos estén disponibles.
"Generalmente, el mercado hace un buen trabajo satisfaciendo las necesidades, sin embargo, el mercado no está funcionando en este caso", dijo. "El gobierno federal necesita involucrarse, porque esto es fundamentalmente un asunto de salud pública".
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Larissa May, M.D., profesora asociada, medicina de emergencia, Universidad George Washington, Washington D.C.; Michael Kinch, PhD, director, Centro de Innovación en Investigación de Negocios, Universidad Washington en St. Louis; Clinical Infectious Diseases, en línea, 23 de abril de 2015
HealthDay
(c) Derechos de autor 2015, HealthDay
Traducido del inglés: viernes, 24 de abril, 2015
JUEVES, 23 de abril de 2015 (HealthDay News) -- La escasez de antibióticos, incluyendo aquellos que se utilizan para tratar infecciones resistentes a los medicamentos, podría estar poniendo a los pacientes en riesgo de padecer enfermedad y muerte, de acuerdo con un nuevo reporte.
Entre 2001 y 2013, hubo desabastecimiento de 148 antibióticos. Los investigadores hallaron que la escasez comenzó a empeorar en 2007.
"Entre los medicamentos desabastecidos se encontraban muchos que eran de los pocos que podían tratar algunas afecciones particulares, medicamentos para tratar bacterias resistentes a antibióticos y medicamentos utilizados para tratar niños", dijo la doctora Larissa May, investigadora principal del estudio y profesora asociada de medicina de emergencia en la Universidad George Washington en Washington, D.C.
"Cuando estos medicamentos no están disponibles, los pacientes pueden no recibir el mejor tratamiento, o incluso pueden morir", dijo. "Si no se hace algo, la atención médica puede verse muy afectada".
En el estudio, casi la mitad de los medicamentos desabastecidos eran antibióticos necesarios para tratar infecciones graves, incluyendo las provocadas por Clostridium difficile, Enterobacteriaceaeresistente al carbapenem (CRE, por sus siglas en inglés), Staphylococcus aureus resistente a meticilina (MRSA) y Pseudomonas aeruginosa, entre otras.
La bacteria C. difficile puede contraerse en hospitales y consultorios médicos, y en el 2011 fue responsable de 500,000 infecciones y 29,000 muertes. El MRSA es una bacteria resistente a antibióticos que infecta a cerca de 78,000 personas al año y también puede ser mortal, de acuerdo con los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (U.S. Centers for Disease Control and Prevention, CDC).
Muchos de los medicamentos desabastecidos eran antibióticos de espectro amplio, es decir, medicamentos inyectables para los que no existía un proveedor alternativo. Más aún, la escasez era común entre los antibióticos utilizados para tratar niños. Los investigadores encontraron que en el caso de estos medicamentos, existían muy pocas alternativas para los médicos.
Los tratamientos de referencia, como el aztreonam, que se utiliza para tratar infecciones graves en pacientes alérgicos a la penicilina, y la trimetoprima/sulfametoxazol, usada para tratar la neumonía por pneumocystis, también estaban entre los desabastecidos durante el periodo del estudio, según mostraron los resultados.
May dijo que existe una gran variedad de factores responsables por esta escasez. Entre estos están los retrasos o problemas para fabricar el medicamento, incluyendo escasez de materias primas. Además, cuando el medicamento no se usa con frecuencia, aunque sea esencial para algunos pacientes, los fabricantes pueden retrasar la producción o detenerla, explicó.
En total, hubo múltiples desabastos de 32 antibióticos, los cuales duraron en promedio seis meses. Cuando el estudio terminó, 26 antibióticos seguían escasos o no estaban disponibles, según encontraron los investigadores.
De acuerdo con May, las compañías farmacéuticas no están obligadas a reportar los desabastos, así que los hospitales y médicos a menudo son tomados por sorpresa. Ella sugirió que, en un escenario ideal, debería ser obligatorio reportar los desabastos para que los médicos y los hospitales puedan prepararse.
May cree que los desabastos seguirán creciendo en los próximos años. "Si no tenemos una política de acción, pueden comenzar a presentarse muertes de pacientes y otras complicaciones relacionadas con la escasez", dijo.
El reporte fue publicado en línea el 23 de abril en la revista Clinical Infectious Diseases.
Michael Kinch, director del Centro de Innovación en Investigación de Negocios de la Universidad Washington en St. Louis, dijo que "los antibióticos están siendo removidos del mercado seis veces más rápido de lo que se producen nuevos".
Kinch señaló que existen pocos incentivos para que las compañías farmacéuticas desarrollen nuevos antibióticos. "Desde un punto de vista comercial, estamos hablando de un producto de bajo precio con bajo margen. Si una compañía tiene que decidir entre desarrollar un nuevo antibiótico o un nuevo medicamento contra el cáncer, la decisión evidente es ir con el medicamento más novedoso y costos", dijo.
"El creciente costo del desarrollo de nuevos medicamentos (cerca de 2,600 millones de dólares por medicamento) está haciendo que las compañías farmacéuticas tomen la decisión racional de concentrarse en los productos con los que probablemente recuperarán su dinero, y eso no va a pasar con los antibióticos", dijo Kinch. "Las compañías farmacéuticas también podrían estar diciendo, 'No estamos ganando mucho dinero con los antibióticos, así que para que nos molestamos en surtir ese producto'".
Kinch cree que el gobierno necesita tener un papel más importante para asegurar que los antibióticos estén disponibles.
"Generalmente, el mercado hace un buen trabajo satisfaciendo las necesidades, sin embargo, el mercado no está funcionando en este caso", dijo. "El gobierno federal necesita involucrarse, porque esto es fundamentalmente un asunto de salud pública".
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Larissa May, M.D., profesora asociada, medicina de emergencia, Universidad George Washington, Washington D.C.; Michael Kinch, PhD, director, Centro de Innovación en Investigación de Negocios, Universidad Washington en St. Louis; Clinical Infectious Diseases, en línea, 23 de abril de 2015
HealthDay
(c) Derechos de autor 2015, HealthDay
La microbiología y las balas mágicas
El desarrollo de los agentes terapéuticos ha tenido mayor impacto sobre la medicina clínica, que ningún otro descubrimiento. Aunque anteriormente se habían usado varios agentes químicos, los avances reales en el trabajo con agentes quimioterapéuticos se iniciaron con el científico alemán Paul Erlich. Al comienzo de los años 1900, Erlich desarrolló el concepto de toxicidad selectiva.
Empezó su trabajo estudiando la tinción de los microorganismos y observó que algunos colorantes teñían a los microorganismos pero no a los tejidos animales. Asumió que si un colorante no tiñe un tejido, las moléculas del colorante no son capaces de combinarse con los componentes de la célula. Luego hizo el razonamiento de que si ese colorante tuviese propiedades tóxicas, no afectaría a las células animales porque no podría combinarse con ellas, pero debería atacar a las células microbianas. En un animal infectado, las sustancias químicas se comportarían por tanto como "balas mágicas", "golpeando" al patógeno pero sin alcanzar al hospedador. Erlich procedió a ensayar la selectividad de una gran varieiad de productos químicos y descubrió los primeros agentes quimioterapéuticos, de los cuales el Salvarsan, para el tratamiento de la sífilis, fue el más famoso.
Sin embargo, no se descubrieron agentes que afectasen a la gran mayoría de los microorganismos patógenos, hasta que en los años 1930 Domagk descubrió las sulfas. El descubrimiento de las sulfas se produjo mediante un rastreo a gran escala de productos químicos, buscando actividad contra las enfermedades infecciosas en animales de experimentación. En la Compañía Química Bayer, en Alemania, Domagk ensayó una gran variedad e productos químicos orgánicos de síntesis, principalmente colorantes, en busca de su capacidad para curar las infecciones estreptocócicas en ratones.
El primer producto activo fue el Prontosil que era activo en los ratones, pero no tenía actividad frente a los estreptococos crecidos en el tubo de ensayo. Domagk descubrió que, en el cuerpo del animal, el Prontosil se degradaba a sulfanilamida que de hecho era el agente activo. Fue posible embarcarse en un programa de síntesis basado en la estructura de la sulfonamida, que proporcionó un gran número de medicamentos activos.
D. D. Woods, en Inglaterra, mostró luego que el ácido p-aminobenzoico contrarrestaba específicamente la acción de la sulfanilamida y mostró también que los estreptococos requerían ácido p-aminobenzoico para crecer. Esto condujo al concepto de análogo de factor de crecimiento, que permitió a los químicos proseguir la síntesis de una gran variedad de agentes quimioterapéuticos.
A pesar de los éxitos de las sulfas, la mayoría de las enfermedades infecciosas no estaban todavía bajo control químico. El descubrimiento del primer antibiótico, la penicilina, por Alexander Fleming, un médico escocés dedicado a la investigación en el Hospital St. Mary de Londres, hizo ver a los investigadores cuál era la direccion correcta. La primera publicación de Fleming sobre la penicilina, aparecida en 1929, empieza de este modo:
Mientras trabajaba con variantes de estafilococos abandoné sobre la mesa del laboratorio una serie de placas de cultivo y las fui examinando de vez en cuando. Para examinarlas, estas placas se exponían necesariamente al aire y se contaminaron con una variedad de microorganismos. Observé que alrededor de una gran colonia de un hongo contaminante, las colonias de estafilococos se hacían transparentes y obviamente estaban sufriendo una lisis. Se hicieron resiembras de este hongo y se realizaron experimentos encaminados a comprobar las propiedades de la sustancia bacteriolítica que evidentemente se había formado en el cultivo del hongo y que había difundido al medio circundante.
Fleming caracterizó el producto y, como lo producía un hongo del género Penicillium, le dio el nombre de penicilina. Su trabajo, sin embargo, no incluyó un proceso para la producción en gran escala, ni demostró que la penicilina era efectiva para el tratamiento de enfermedades infecciosas. Esto lo hizo un grupo de científicos británicos que trabajaban en 1939 en la Universidad de Oxford, encabezados por Howard Florey, motivados en parte por la inminente II Guerra Mundial, y el conocimiento de que las enfermedades infecciosas eran la causa principal de muerte entre los soldados en el campo de batalla. Florey y sus colegas desarrollaron métodos para el análisis y ensayo de la penicilina y para su producción en grandes cantidades. Luego, procedieron a ensayar la penicilina frenta a infecciones bacterianas en seres humanos. La penicilina resultó ser espectacular-mente efectiva para controlar las infecciones por estafilococos y neumococos y era más efectiva que las sulfas frente a los estreptococos.
Con la eficacia de la penicilina demostrada y la guerra en Europa haciéndose cada vez más intensa, en 1941, Florey llevó a los Estados Unidos cultivos del hongo productor de la penicilina. Persuadió al gobierno de USA para que crease un programa de investigación a gran escala que condujo a un gran esfuerzo conjunto de la industria farmacéutica, el Deparatamento de Agricultura de USA en su laboratorio de Peona, Illinois y de varias universidades. Al final de la II Guerra Mundial, se disponía de grandes cantidades de penicilina, tanto para uso militar como civil.
En cuanto se acabó la guerra, las compañías farmacéuticas entraron en la producción de penicilina de forma competitiva y comenzaron a buscar otros antibióticos. El éxito fue rápido y espectacular y el impacto sobre la medicina, casi fenomenal. La mortalidad de los recién nacidos y la mortalidad infantil se han reducido enormemente y muchas enfermedades que tenían tasas altas de mortalidad, son ahora poco más que curiosidades médicas.
© Mifarmacia.es. Departamento de contenidos
Guillermo García de Tiedra.
Farmacéutico comunitario.
Un estudio cuestionó el uso de antibióticos comunes para infecciones de vías urinarias en mujeres
Científicos canadienses descubrieron que hay otros antibióticos que pueden ser mejores que la nitrofurantoína, pero una experta cree que el medicamento sigue siendo útil
Mary Elizabeth Dallas
Traducido del inglés: viernes, 1 de mayo, 2015
JUEVES 30 de abril de 2015 (HealthDay News) -- El antibiótico que más se receta para infecciones de vejiga y otras infecciones de las vías urinarias, la nitrofurantoína, podría no ser la opción más efectiva, según sugirió un nuevo estudio.
Más del 25 por ciento de los adultos mayores tienen la función renal reducida, y las infecciones de vejiga son un problema común.
Los médicos suelen tratar éstas y otras infecciones de las vías urinarias con nitrofurantoína, pero se ha cuestionado la capacidad de este medicamento de llegar a las vías urinarias y atacar a las bacterias que causan infecciones de vejiga, en especial en quienes tienen una función renal reducida.
Este nuevo estudio canadiense fue encabezado por el doctor Amit Garg, nefrólogo en la Universidad Western de Londres, Ontario. Su equipo comparó los beneficios de la nitrofurantoína contra la efectividad de otros antibióticos de uso común como la ciprofloxacina y la norfloxacina.
El estudio, recientemente publicado en la revista Canadian Medical Association Journal, involucró a más de 10,000 mujeres mayores con una función renal reducida y más de 180,000 mujeres con función renal normal.
Los científicos descubrieron que la nitrofurantoína tuvo menos éxito que otros medicamentos en el tratamiento de las infecciones de vías urinarias en todas las mujeres del estudio, y no sólo las que tenían problemas de riñón.
Más aún, el estudio sugiere que la nitrofurantoína como tratamiento para infecciones de vías urinarias en las mujeres mayores podría aumentar las posibilidades de que la paciente necesite un segundo tratamiento con otro antibiótico o incluso ser hospitalizada, dijeron los científicos.
“En nuestro escenario, la nitrofurantoína fue el antibiótico más recetado para las infecciones de vías urinarias en mujeres mayores sin tomar en consideración su función renal”, dijo Garg en un comunicado de prensa sobre el estudio.
Estas pacientes tuvieron más fallos en el tratamiento con nitrofurantoína que con otros medicamentos como la ciprofloxacina”, añadió. “Esto se manifestó sin importar el nivel de función renal de la paciente”.
Sin embargo, una experta cree que la nitrofurantoína todavía se puede utilizar para tratar infecciones de vías urinarias, especialmente en pacientes mayores.
“Tratar las infecciones de vías urinarias en los adultos mayores es un equilibrio entre tratar los síntomas y evitar las complicaciones, y la nitrofurantoína es uno de los antibióticos más seguros que podemos ofrecer”, dijo la doctora Elizabeth Kavaler, uróloga en el Hospital Lenox Hill en Nueva York.
La ciprofloxacina es una alternativa, pero “la incidencia de complicaciones con ciprofloxacina supera su utilidad en muchos de nuestros pacientes mayores con afecciones relativamente benignas”, dijo Kavaler. “Además, la resistencia cada vez más alta a la ciprofloxacina hace que el tratamiento sea menos efectivo en casos más serios.
Y el equipo de Garg hizo hincapié en que los médicos no deberían evitar recetar algún antibiótico basándose sólo en el nivel de función renal de una mujer; también deberían considerar otros factores como los patrones de resistencia bacteriana, según los científicos.
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Doctora Elizabeth Kavaler, uróloga, Hospital Lenox Hill, Nueva York; Canadian Medical Association Journal, comunicado de prensa, 27 de abril de 2015
HealthDay
(c) Derechos de autor 2015, HealthDay
Mary Elizabeth Dallas
Traducido del inglés: viernes, 1 de mayo, 2015
JUEVES 30 de abril de 2015 (HealthDay News) -- El antibiótico que más se receta para infecciones de vejiga y otras infecciones de las vías urinarias, la nitrofurantoína, podría no ser la opción más efectiva, según sugirió un nuevo estudio.
Más del 25 por ciento de los adultos mayores tienen la función renal reducida, y las infecciones de vejiga son un problema común.
Los médicos suelen tratar éstas y otras infecciones de las vías urinarias con nitrofurantoína, pero se ha cuestionado la capacidad de este medicamento de llegar a las vías urinarias y atacar a las bacterias que causan infecciones de vejiga, en especial en quienes tienen una función renal reducida.
Este nuevo estudio canadiense fue encabezado por el doctor Amit Garg, nefrólogo en la Universidad Western de Londres, Ontario. Su equipo comparó los beneficios de la nitrofurantoína contra la efectividad de otros antibióticos de uso común como la ciprofloxacina y la norfloxacina.
El estudio, recientemente publicado en la revista Canadian Medical Association Journal, involucró a más de 10,000 mujeres mayores con una función renal reducida y más de 180,000 mujeres con función renal normal.
Los científicos descubrieron que la nitrofurantoína tuvo menos éxito que otros medicamentos en el tratamiento de las infecciones de vías urinarias en todas las mujeres del estudio, y no sólo las que tenían problemas de riñón.
Más aún, el estudio sugiere que la nitrofurantoína como tratamiento para infecciones de vías urinarias en las mujeres mayores podría aumentar las posibilidades de que la paciente necesite un segundo tratamiento con otro antibiótico o incluso ser hospitalizada, dijeron los científicos.
“En nuestro escenario, la nitrofurantoína fue el antibiótico más recetado para las infecciones de vías urinarias en mujeres mayores sin tomar en consideración su función renal”, dijo Garg en un comunicado de prensa sobre el estudio.
Estas pacientes tuvieron más fallos en el tratamiento con nitrofurantoína que con otros medicamentos como la ciprofloxacina”, añadió. “Esto se manifestó sin importar el nivel de función renal de la paciente”.
Sin embargo, una experta cree que la nitrofurantoína todavía se puede utilizar para tratar infecciones de vías urinarias, especialmente en pacientes mayores.
“Tratar las infecciones de vías urinarias en los adultos mayores es un equilibrio entre tratar los síntomas y evitar las complicaciones, y la nitrofurantoína es uno de los antibióticos más seguros que podemos ofrecer”, dijo la doctora Elizabeth Kavaler, uróloga en el Hospital Lenox Hill en Nueva York.
La ciprofloxacina es una alternativa, pero “la incidencia de complicaciones con ciprofloxacina supera su utilidad en muchos de nuestros pacientes mayores con afecciones relativamente benignas”, dijo Kavaler. “Además, la resistencia cada vez más alta a la ciprofloxacina hace que el tratamiento sea menos efectivo en casos más serios.
Y el equipo de Garg hizo hincapié en que los médicos no deberían evitar recetar algún antibiótico basándose sólo en el nivel de función renal de una mujer; también deberían considerar otros factores como los patrones de resistencia bacteriana, según los científicos.
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Doctora Elizabeth Kavaler, uróloga, Hospital Lenox Hill, Nueva York; Canadian Medical Association Journal, comunicado de prensa, 27 de abril de 2015
HealthDay
(c) Derechos de autor 2015, HealthDay
jueves, 9 de abril de 2015
Staphylococcus aureus: ¿Se habrá iniciado el retorno a la era pre antibiótica?
Christian Trigoso Agudo (*)
(*) Médico Patólogo Clínico, Profesor Emérito de Microbiología (UMSA), Miembro de Número de la Academia Boliviana de Medicina, Bacteriólogo Investigador de CONCAMYT (INLASA)
LA JUSTIFICACIÓN
En un mundo cada vez más globalizado se hizo más fácil la diseminación de microorganismos cada vez más evolucionados habida cuenta de la fluida comunicación a través de medios de transporte cada vez más rápidos y masivos entre los humanos de un planeta que se descubrió a sí mismo como una aldea global. Y de manera insólita aquellas industrias farmacéuticas que pregonaban la utilización de los antimicrobianos como la panacea para todos los males, incluidos aquellos de naturaleza no bacteriana, anuncian pomposamente la discontinuación en la investigación y comercialización de nuevas alternativas químicas para enfrentar a enfermedades infecto contagiosas que lejos de desaparecer simplemente retroceden temporalmente para retornar cada vez más agresivas.
No es desconocido el hecho de que nuestros países, elegantemente denominados emergentes, empobrecidos y desprovistos de ciencia y tecnología de competición para con otras naciones, exhiben números de vergüenza en el capítulo precisamente de estas infecciones, añadiéndose además el conjunto de enfermedades que retando a cualquier servicio de salud, se trasladan a residir en los ambientes hospitalarios, provocando verdaderas tragedias al complicar la situación de aquellos pacientes que aquejados por novedosas “máquinas biológicas de combate” terminan por sucumbir, ensombreciendo aún más el panorama epidemiológico no sólo de la comunidad sino además de lo que se creía era el último reducto de defensa y lucha contra las patologías: el hospital.
La cuasi ausencia de sistemas de salud eficientes y meridianamente suficientes para atender estas infecciones asociadas a los servicios de salud (comúnmente llamadas intrahospitalarias) se convirtió en el caldo de cultivo que permitió desarrollar micro monstruos genéticamente modificados por la evolución que terminan evadiendo la posibilidad de tratamiento con antimicrobianos, situación que encarece mucho más la atención de salud, entorpeciendo el pronóstico de estos pacientes.
La necesidad de contar con sistemas funcionales de vigilancia de salud en nuestro país, desnuda otra gran limitante y es que lamentablemente – hoy por hoy – no existe la vigilancia de la eventual emergencia de la resistencia en microorganismos que están implicados en las infecciones asociadas a los servicios de salud como causa etiológica de las mismas, habiéndose dejado este aspecto a la labor solitaria de algunos laboratorios que simplemente están tratando de recoger esta información sin el apoyo correspondiente del Estado y sin la sistematización de estos esfuerzos que al final se convierten en la respuesta parcial a tan tremendo problema. Y es que mundialmente ya se han producido y seleccionado mutantes resistentes dentro de las bacterias que a favor de los flujos migratorios así como por las características de transporte ya mencionadas, se unen a aquellas bacterias que de manera natural y también forzada
están evolucionando hacia la resistencia en nuestra geografía, superponiéndose unas a otras para lograr todavía mayores perfiles de resistencia en todo el planeta y en nuestra nación en particular.
Los abordajes terapéuticos están - empezando en algunos casos y en otros continuando - fallando de manera continua y cada vez más notoria.
Uno de los microorganismos más temidos es sin duda alguna Staphylococcus aureus, esa bacteria que está tan implicada en las infecciones de la población y que al influjo de los éxitos quimioterápicos históricos parecía que se retiraba paulatinamente del espectro de las enfermedades infecciosas, no haciendo otra cosa que retroceder momentáneamente para retornar mutado genéticamente y por ende más virulento y patogénico.
En la actualidad sigue ocupando un lugar de privilegio en el orbe y Bolivia como agente etiológico de variados procesos patológicos, golpeando a lo largo de todo el tejido social, y sin respetar tampoco condición económica alguna.
EL PROBLEMA
Staphylococcus aureus es una bacteria que tintorialmente corresponde al grupo de las llamadas Gram (+) por las características particulares de su pared, estructura que presenta típicamente el denominado péptidoglicano, macromolécula constituida por dos azúcares, la n-acetil glucosamina y el ácido n-acetil murámico enlazados por uniones β glicosídicas, repitiéndose esta pareja en todo el espesor del péptidoglicano. A partir del ácido n-acetil murámico se desprende un tetra ó penta péptido que está conformado por un primer aminoácido (L-alanina) que se liga al azúcar y de ahí en adelante se enlazarán los demás aminoácidos en el siguiente orden: D-glutamato, L-lisina, D-alanina y D-alanina.
Finalmente se producirá el entrecruzamiento a través de enlaces peptídicos entre el tercer aminoácido de una de las cadenas y el cuarto de la cadena inmediatamente por encima, por debajo, por delante ó por detrás con respecto a la anterior, precisamente estas uniones conformadas por barrotes de penta glicina se catalizarán por las enzimas llamadas PBP`s Penicillin Binding Proteins (transpeptidasas, transglicosilasas y carboxipeptidasas) actuando las transglicosilasas en el enlace de los azúcares iterativos, dejando a las carboxipeptidasas la tarea de eliminar el quinto D-ala de la cadena de péptidos y finalmente permitiendo a las transpeptidasas la labor de la transpeptidación, con lo cual se establece la consistencia y rigidez final de estas paredes.
Todavía será necesario apuntar que en honor a la verdad existe otros componentes (ácidos teicoicos) que configuran la pared definitiva, otorgándole a la microscopía esa coloración violácea tan típica de un Gram (+).
Sin embargo es necesario advertir que cuando esta bacteria es enfrentada a la acción química de la vancomicina, se presenta aquello que denominamos como mecanismo de acción farmacológico, y que consiste en que una vez disociada la molécula de este antimicrobiano, se dispone alrededor de los llamados residuos D-ala—D-ala “secuestrándolos” químicamente y logrando de esta manera bloquear a estos aminoácidos, impidiéndoles alcanzar el entrecruzamiento mencionado anteriormente, con lo cual el cuarto péptido NO puede interactuar con el tercer péptido, entorpeciéndose el enlace peptídico entre los terceros y cuartos aminoácidos del péptidoglicano, situación que desestabiliza la integridad de la pared bacteriana, provocando el efecto bactericida (muerte bacteriana) y cumpliéndose a cabalidad el mecanismo de acción.
Sin embargo y luego que el estafilococo a través de mutaciones espontáneas y después de un proceso de selección por parte de la propia vancomicina - que eventualmente además puede haber estado mal prescrita, mal administrada, mal dosificada, o finalmente mal combinada con otras drogas que esté recibiendo el paciente - provoca la emergencia de bacterias mutantes resistentes que terminan siendo refractarias a la vancomicina.
Es necesario manifestar que esta condición de pérdida de sensibilidad a este antimicrobiano glicopéptido, está asociada a un estado previo de resistencia a la meticilina (Staphylococcus aureus Meticilino Resistente – SAMR), situación que ya apareció en la década de los 60` del siglo pasado y una vez que fue introducida la meticilina como antibiótico semisintético del grupo de los penicilinasa resistentes (una enzima expresada para destruir el anillo β lactámico de las penicilinas inutilizándolas). Definitivamente es necesario que el estafilococo modifique en primera instancia la composición de su pared bacteriana, expresando una nueva PBP (llamada 2a y controlada por la secuencia genética mecA), acción que inhabilita la acción de cualquier β lactámico sobre esta bacteria, excepto aquellos que se desarrollaron en este último tiempo (ceftarolina, ceftabiprole) pero que por el elevado costo no están disponibles en nuestro medio; pero sí había que preocuparse por este perfil de resistencia, la situación se hace mucho más intolerable cuando desde esta base genética además se empiezan a asociar otros mecanismos de resistencia por los que se van inhabilitando los aminoglucósidos, tetraciclinas, anfenicoles, macrólidos, lincosamidas y fluoroquinolonas; dejando abierta sólo la posibilidad de utilizar los glicopéptidos, entre ellos la vancomicina preferiblemente.
La disminución de la sensibilidad a la vancomicina apareció por primera vez en el Japón (1997) cuando K. Hiramatsu encuentra la primera cepa de Staphylococcus aureus aislada en un paciente de cuatro meses de edad sometido a cirugía cardíaca y que se complicó con una infección asociada a servicios de salud (infección intrahospitalaria del sitio de incisión) con comportamiento intermedio, hecho que devino en la definición de las primeras bacterias llamadas VISA con concentraciones inhibitorias mínimas (CIM) que iban de 4 a 8 µg/mL (vancomycin intermediate Staphylococcus aureus) provocando la alarma natural pues a partir de ese momento la terapéutica giraba dramáticamente ya que obligaba en algunos casos a empezar a usar antimicrobianos y en otros a agilitar otros hasta entonces en etapa de investigación y considerados como muy selectos (la asociación sinérgica de quinupristina-dalfopristina, la daptomicina y las cefalosporinas de novísima generación antes mencionadas), acción que encarecía excesivamente el acceso a estas nuevas moléculas, provocando problemas en los costos que debían afrontar los sistemas de salud a nivel mundial pues estas cepas pronto fueron reconocidas en otros países alcanzando en esta década a la región latinoamericana y que tuvo en Brasil, Argentina y Colombia los primeros reportes de estos aislamientos, determinando el alerta latinoamericana epidemiológica consecuente. En la actualidad diferentes regiones del orbe ya han reportado estas bacterias, no existiendo aún trabajos de investigación que demuestren en Bolivia la aparición de estas cepas.
Al inicio del siglo veintiuno emergen las primeras cepas de S. aureus en Estados Unidos (Michigan 2001 - 2002) con resistencia absoluta a la vancomicina, al exhibir concentraciones mínimas inhibitorias de 1.024 µg/mL, ocasión en la que el mundo terminó de preocuparse pues el círculo se había cerrado, se había cerrado una página más en la evolución (¡Y todavía se discute sobre la validez de esta Teoría en la actualidad!) de esta bacteria, proponiéndose desde la naturaleza un nuevo genoma capaz de adaptarse eficientemente a las modificaciones medio ambientales.
Molecularmente se postuló la evidencia de que Enterococcus faecalis le habría transferido por primera vez material genético en forma de un transposón (Tn 1546) a Staphylococcus aureus en la intimidad de una biopelícula (conjugación) que se hallaba en catéteres y que complementaban el tratamiento de pacientes afectados por procesos bacterémicos que de base presentaban complicaciones a propósito de la diabetes mellitus.
Estructuralmente se obtuvo la evidencia de que la pared bacteriana de estos estafilococos se veía engrosada por la adición de más monómeros constituyentes de esta envoltura provocando un aumento en los residuos D-ala—D-ala que le permitían a la bacteria hiperproducir estos péptidos entorpeciendo la acción de la vancomicina. Sin embargo fue todavía más impactante descubrir que habían desarrollado otra estrategia más impresionante, pues se observó que al hiperproducirse estos residuos de D-ala—D-ala, en realidad los estafilococos liberaban estas moléculas al exterior de la pared bacteriana, “engañando” a la vancomicina que cumplía su mecanismo de acción fuera del microorganismo sin afectar la integridad de la pared bacteriana, eran señuelos que trabajaban fuera de estafilococo bloqueando la acción de los glicopéptidos (son las llamadas trampas de afinidad).
En otras palabras S. aureus, desde el principio de la utilización clínica de los antimicrobianos, había “cambiado de ropaje genético” varias veces pues inicialmente desarrolló una β lactamasa (con la que inutilizó a la penicilina y posteriormente a sus derivados), luego activa una nueva PBP (con la que evade la acción de todas las penicilinas penicilinasa resistentes, inutilizando a todos los β lactámicos, además de poner en marcha otros mecanismos de acción por los que van perdiendo acción casi todos los antimicrobianos) y ahora desarrolla capacidades por las cuales engrosa su pared bacteriana y/o activa trampas de afinidad (con lo cual evade la acción de los glicopéptidos, entre ellos vancomicina y teicoplanina).
Se añade un último problema y es el que los métodos convencionales de antibiograma (aquellos que están en todos los laboratorios clínicos corrientes) NO detectan el estadío de intermedio frente a la vancomicina, de hecho los lee e interpreta como sensibles, situación que enmascara la circulación de estas cepas en las muestras clínicas cotidianas; es por ello que se debe recurrir a métodos que a partir de la concentración inhibitoria mínima (macrodilución, microdilución, épsilon test o dilución en ágar) permitan establecer cuali-cuantitativamente esta categoría.
LA CONCLUSIÓN
Es necesario iniciar un proceso de investigación que permita delimitar y a la vez conocer cuál es la realidad de estos microorganismos en nuestra imagen epidemiológica, pues de lo contrario vamos caminando a ciegas y probablemente la circulación de estos especímenes ya está poniendo en peligro los esquemas de tratamiento antimicrobiano, tornando mucho más precario el pronóstico de aquellos pacientes que estén afectados por estas bacterias.
A la vez que es necesario establecer apropiadas políticas de salud al respecto pues en la actualidad se expende la vancomicina en cualquier farmacia y aún sin receta médica, habiéndose llegado a utilizar inclusive de manera ambulatoria, situación que termina de aumentar la presión selectiva para que emerjan mutantes intermedios o resistentes. La vancomicina DEBE ser utilizada sólo dentro de los hospitales, pues requiere supervisión médica, eventualmente exámenes de laboratorio para la vigilancia de los efectos colaterales y recopilación de la información desde los archivos médicos para su sistematización y manejo epidemiológico.
En caso contrario demostraremos una vez más que no habíamos sido una especie inteligente pues considérese que desde la utilización clínica de los antimicrobianos (1942) y al paso que vamos estaríamos probablemente retornando a la era pre antibiótica en menos de cien años a partir de su introducción en la terapéutica médica.
Ciudad de La Paz-Bolivia, otoño del 2015
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



