Laura Marcos
10/02/2020
El brote de coronavirus de Wuhan ya es una emergencia sanitaria global, según la ONU. El nuevo tipo de coronavirus se detectó por primera vez en diciembre de 2019 en la localidad china de Wuhan; desde entonces, se expande por todo el globo. Ya hay más de 43 000 afectados, y más de 1 000 fallecidos.
El coronavirus se propaga rápidamente y, por precaución, todos los países (incluido España) ya tienen previsto un protocolo de emergencia. Eso sí, de la precaución al alarmismo hay una delgada línea.
Con frecuencia, la percepción del riesgo ante una amenaza no suele corresponderse con el riesgo real de la propia amenaza. Ocurre cada vez que viajamos en coche (una persona media tiene 1 probabilidad entre 84 de morir en un accidente de tráfico a lo largo de su vida) o cuando evitamos nadar durante mucho tiempo en el mar imaginando una aventura ‘spielbergieana’ de ataque de tiburón.
Para el coronavirus de Wuhan todavía no hay disponible una vacuna o medicamentos antivirales, y los científicos están trabajando contrarreloj para conocer más datos sobre su epidemiología. Y pese a lo lamentable de los fallecimientos, y el sufrimiento de las personas con complicaciones por este coronavirus, ¿son muchos o pocos los infectados? ¿Y el número de muertos? Depende de con qué lo comparemos.
Coronavirus de Wuhan vs. Gripe
La tasa de mortalidad o letalidad del coronavirus de Wuhan se sitúa en torno al 2 o 3 %. Esto es, que fallecería de coronavirus de Wuhan dos o tres pacientes de cada cien.
Ahora, tomemos los datos de la gripe española, una epidemia que dejó 500 millones de afectados en el invierno de 1918 a 1919, de ellos, unos 45 millones de casos mortales. Su tasa de mortalidad, por tanto, se sitúa en un 10 %.
Pero más sorprendentes aún son los datos en el caso de la gripe estacional; con la que todos estamos familiarizados. El virus de la gripe común o influenza deja cada año entre 290 000 y 650 000 muertes cada año, lo que sitúa su tasa de letalidad en una horquilla entre un 30 y un 60 %, dependiendo del país y el estado de salud general del paciente. En todo caso, una tasa increíblemente mayor.
Y, ¿cuáles son los síntomas del coronavirus de Wuhan? En esencia, se parece mucho a una gripe o una neumonía. Provoca tos, estornudo y dificultad para respirar y, en algunos casos, insuficiencia renal. “La neumonía es lo que está matando a los infectados”, según la especialista en Medicina de Familia Carmen Jódar Casanova.
Además, las personas en riesgo de sufrir complicaciones graves o la muerte son, como ocurre en el caso de otras afecciones respiratorias, los ancianos, los niños muy pequeños, las personas con el sistema inmune debilitado o con enfermedades respiratorias, o las embarazadas.
Coronavirus de Wuhan vs. SARS
El 29 de enero de 2020, las autoridades confirmaron que el número de casos de coronavirus de Wuhan en China continental había superado a la cantidad de personas que fueron infectadas por el SARS (Síndrome respiratorio agudo y grave) durante la epidemia del año 2002 a 2003.
En febrero, el número de fallecidos del coronavirus de Wuhan superó, finalmente, al del SARS, alcanzando los más de 800 fallecidos.
Cuando se contuvo el brote global de SARS, éste se había propagado a más de 8.000 personas en todo el mundo; pero mató a casi 800. Esto equivale a una mortalidad del 10 %, frente a la del coronavirus, de solo de un 2 %. Esta comparación también significa que el coronavirus se propaga mucho más deprisa que el SARS. El coronavirus tiene un periodo de incubación de 2 a 14 días.
Coronavirus vs. MERS
El síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) fue detectado por primera vez en 2012 en Arabia Saudí. Como ocurre con el nuevo coronavirus, los científicos no están seguros de cuál es su origen, pero se sospecha de un reservorio animal. Según la biblioteca nacional de los Estados Unidos, la tasa de letalidad del MERS se sitúa en un 30 % (similar a la de la gripe estacional, y diez veces superior a la del coronavirus de Wuhan). El MERS es causado por el coronavirus del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV).
Recordemos que el coronavirus de Wuhan (2019-nCoV) es un tipo de coronavirus (nombre común que designa a los virus que presentan una característica ‘corona’ de proteínas en su superficie).
Percepción del riesgo: el caso de Italia
En un sondeo realizado en la población general de Italia en febrero de 2020 se preguntó a los encuestados si tenían miedo de ser afectados por el coronavirus de Wuhan, o que alguno de sus allegados los sufriera. El 64 % de los entrevistados respondió que sí, a pesar de que, en estos momentos, solo hay tres infectados en el país.
jueves, 27 de febrero de 2020
EL MAPA QUE MUESTRA EL ALCANCE GLOBAL DE LA EPIDEMIA DE CORONAVIRUS
BBC News Mundo Redacción
26 febrero, 2020
EPA
Italia está en estado de alerta por el aumento de casos, sobre todo en el norte del país.
La epidemia de coronavirus entró en una nueva fase.
Los casos fuera de China dejaron de estar relacionados únicamente con viajeros que en algún momento pasaron por la ciudad de Wuhan, origen del brote.
El virus se extendió a otros países sumando más de 80.000 casos a nivel global. Al menos tres países reportaron sus primeros casos este martes, lo que eleva el número de naciones afectadas a más de 30, entre los cuales Japón, Corea del Sur, Irán e Italia registran un importante número de casos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió el lunes en Ginebra, Suiza, hacer todo lo posible para prepararnos "para una potencial pandemia".
El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, considera que la expansión a otros países es "muy preocupante".
"¿Tiene potencial de ser una pandemia? Por supuesto. ¿Es ya una pandemia? Todavía no", dijo este lunes.
"Usar el término pandemia no se ajusta a los hechos, pero puede causar temor", añadió.
Sin embargo, Mike Ryan, director del programa de emergencias de la OMS, dijo que es el momento de "hacer todo lo posible para prepararse para una pandemia".
Se considera pandemia cuando una enfermedad infecciosa se contagia de persona a persona en varias partes del mundo.
El número de enfermos que no están claramente vinculados a China sigue ascendiendo, lo que causó el llamado de alerta de parte de la OMS.
Eso es lo sucedido por ejemplo en Italia, que registra el "peor brote" del nuevo coronavirus en territorio europeo, con 11 muertes confirmadas y más de 300 casos de contagio.
De los más de 80.000 casos a nivel mundial, el 99%, según datos de la OMS, pertenecen a China mientras que el resto de países se reparten el 1% de los infectados. Las muertes ascienden en el gigante asiático a más de 2.600.
La mayor parte de los casos se registran en la ciudad de Wuhan.
No obstante, la proporción de muertes causadas por la enfermedad parece ser baja. La mayoría de los afectados únicamente desarrolla síntomas menores y logra una recuperación total.
La proporción de enfermos que mueren es de entre un 1% y un 2%.
El coronavirus genera la enfermedad conocida como COVID-19 y científicos en varios países del mundo trabajan contrarreloj para lograr una vacuna.
Los síntomas más comunes manifestados por los pacientes son fiebre, fatiga y una tos seca.
¿Cuáles con los países más afectados fuera de China?
Asia
Corea del Sur tiene el mayor número de casos confirmados fuera de China: el número ascendió a 977 este martes. Diez personas murieron.
Los grupos de afectados más grandes se relacionan con un hospital y un grupo religioso cerca de la ciudad de Daegu, en el sureste.
Algunas aerolíneas surcoreanas suspendieron los vuelos a Daegu, que tiene una población de alrededor de 2,5 millones.
Corea del Sur reportó el mayor número de casos de coronavirus por fuera de China.
Los medios en Japón informaron de que un cuarto pasajero en el crucero en cuarentena Diamond Princess había muerto. El país ha confirmado que más de 850 personas están infectadas, la mayoría de ellas en el barco.
En Asia, también se registran casos en Singapur, Malasia, Vietnam, Filipinas, Camboya, Tailandia, India, Nepal y Sri Lanka.
Y Corea del Norte puso en cuarentena a 380 extranjeros en un intento por detener el estallido del coronavirus.
Los extranjeros son en su mayoría diplomáticos residentes en la capital Pyongyang, informó la agencia de noticias Yonhap de Corea del Sur.
Corea del Norte no ha confirmado ningún caso, pero el país comparte una frontera larga y a menudo porosa con China.
Existe la preocupación de que el país, sujeto a sanciones internacionales, carezca de la infraestructura de salud para analizar y tratar casos y que cualquier brote podría extenderse rápidamente sin control.
Italia se vio obligada a cancelar los dos últimos días del famoso carnaval de Venecia y a poner en marcha drásticas medidas para contener el brote en su territorio.
Durante las dos próximas semanas varias localidades de las regiones de Lombardía, Véneto, Emilia-Romaña y en Piemonte, en el norte del país, estarán en cuarentena.
En Italia, la mayor parte de casos se registran en el norte del país.
La medida afectará a 50.000 residentes que no podrán abandonar la ciudad sin un permiso especial.
Sin embargo, hay indicios de que el virus se está propagando, y se reportaron nuevos casos el martes en Toscana y Sicilia.
Incluso fuera de la zona afectada, muchas empresas y escuelas italianas suspendieron sus actividades y se cancelaron eventos deportivos, incluidos varios partidos de fútbol de primera división.
Todavía no está claro cómo entró el virus en el país.
Mientras tanto, un hotel en la isla de Tenerife, España, fue aislado con 1.000 huéspedes dentro después de que un turista italiano dio positivo por coronavirus. En España se han registrado con este un total de 5 casos.
Además, Austria, Croacia y Suiza confirmaron este martes sus primeros casos, que se suman a los ya registrados en Alemania, Francia, Reino Unido, Rusia, Bélgica, Finlandia y Suecia..
Medio Oriente
Por su parte, Irán, otra de las naciones más afectadas fuera de China, dijeron este martes que su viceministro de Salud, Iraj Harirchi, había dado positivo por el virus.
Quince de los infectados fallecieron, la mayor cantidad de muertes fuera de China.
También se registran casos en Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Egipto, Líbano e Israel.
América del Norte
Estados Unidos planea gastar US$2.500 millones en la lucha contra el coronavirus, con fondos para cuarentenas, investigación de vacunas y ayuda a los estados afectados, informaron los medios estadounidenses. Hay más de 50 casos en el país hasta el momento.
También en Canadá se registraron varios casos.
26 febrero, 2020
EPA
Italia está en estado de alerta por el aumento de casos, sobre todo en el norte del país.
La epidemia de coronavirus entró en una nueva fase.
Los casos fuera de China dejaron de estar relacionados únicamente con viajeros que en algún momento pasaron por la ciudad de Wuhan, origen del brote.
El virus se extendió a otros países sumando más de 80.000 casos a nivel global. Al menos tres países reportaron sus primeros casos este martes, lo que eleva el número de naciones afectadas a más de 30, entre los cuales Japón, Corea del Sur, Irán e Italia registran un importante número de casos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió el lunes en Ginebra, Suiza, hacer todo lo posible para prepararnos "para una potencial pandemia".
El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, considera que la expansión a otros países es "muy preocupante".
"¿Tiene potencial de ser una pandemia? Por supuesto. ¿Es ya una pandemia? Todavía no", dijo este lunes.
"Usar el término pandemia no se ajusta a los hechos, pero puede causar temor", añadió.
Sin embargo, Mike Ryan, director del programa de emergencias de la OMS, dijo que es el momento de "hacer todo lo posible para prepararse para una pandemia".
Se considera pandemia cuando una enfermedad infecciosa se contagia de persona a persona en varias partes del mundo.
El número de enfermos que no están claramente vinculados a China sigue ascendiendo, lo que causó el llamado de alerta de parte de la OMS.
Eso es lo sucedido por ejemplo en Italia, que registra el "peor brote" del nuevo coronavirus en territorio europeo, con 11 muertes confirmadas y más de 300 casos de contagio.
De los más de 80.000 casos a nivel mundial, el 99%, según datos de la OMS, pertenecen a China mientras que el resto de países se reparten el 1% de los infectados. Las muertes ascienden en el gigante asiático a más de 2.600.
La mayor parte de los casos se registran en la ciudad de Wuhan.
No obstante, la proporción de muertes causadas por la enfermedad parece ser baja. La mayoría de los afectados únicamente desarrolla síntomas menores y logra una recuperación total.
La proporción de enfermos que mueren es de entre un 1% y un 2%.
El coronavirus genera la enfermedad conocida como COVID-19 y científicos en varios países del mundo trabajan contrarreloj para lograr una vacuna.
Los síntomas más comunes manifestados por los pacientes son fiebre, fatiga y una tos seca.
¿Cuáles con los países más afectados fuera de China?
Asia
Corea del Sur tiene el mayor número de casos confirmados fuera de China: el número ascendió a 977 este martes. Diez personas murieron.
Los grupos de afectados más grandes se relacionan con un hospital y un grupo religioso cerca de la ciudad de Daegu, en el sureste.
Algunas aerolíneas surcoreanas suspendieron los vuelos a Daegu, que tiene una población de alrededor de 2,5 millones.
Corea del Sur reportó el mayor número de casos de coronavirus por fuera de China.
Los medios en Japón informaron de que un cuarto pasajero en el crucero en cuarentena Diamond Princess había muerto. El país ha confirmado que más de 850 personas están infectadas, la mayoría de ellas en el barco.
En Asia, también se registran casos en Singapur, Malasia, Vietnam, Filipinas, Camboya, Tailandia, India, Nepal y Sri Lanka.
Y Corea del Norte puso en cuarentena a 380 extranjeros en un intento por detener el estallido del coronavirus.
Los extranjeros son en su mayoría diplomáticos residentes en la capital Pyongyang, informó la agencia de noticias Yonhap de Corea del Sur.
Corea del Norte no ha confirmado ningún caso, pero el país comparte una frontera larga y a menudo porosa con China.
Existe la preocupación de que el país, sujeto a sanciones internacionales, carezca de la infraestructura de salud para analizar y tratar casos y que cualquier brote podría extenderse rápidamente sin control.
Italia se vio obligada a cancelar los dos últimos días del famoso carnaval de Venecia y a poner en marcha drásticas medidas para contener el brote en su territorio.
Durante las dos próximas semanas varias localidades de las regiones de Lombardía, Véneto, Emilia-Romaña y en Piemonte, en el norte del país, estarán en cuarentena.
En Italia, la mayor parte de casos se registran en el norte del país.
La medida afectará a 50.000 residentes que no podrán abandonar la ciudad sin un permiso especial.
Sin embargo, hay indicios de que el virus se está propagando, y se reportaron nuevos casos el martes en Toscana y Sicilia.
Incluso fuera de la zona afectada, muchas empresas y escuelas italianas suspendieron sus actividades y se cancelaron eventos deportivos, incluidos varios partidos de fútbol de primera división.
Todavía no está claro cómo entró el virus en el país.
Mientras tanto, un hotel en la isla de Tenerife, España, fue aislado con 1.000 huéspedes dentro después de que un turista italiano dio positivo por coronavirus. En España se han registrado con este un total de 5 casos.
Además, Austria, Croacia y Suiza confirmaron este martes sus primeros casos, que se suman a los ya registrados en Alemania, Francia, Reino Unido, Rusia, Bélgica, Finlandia y Suecia..
Medio Oriente
Por su parte, Irán, otra de las naciones más afectadas fuera de China, dijeron este martes que su viceministro de Salud, Iraj Harirchi, había dado positivo por el virus.
Quince de los infectados fallecieron, la mayor cantidad de muertes fuera de China.
También se registran casos en Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Egipto, Líbano e Israel.
América del Norte
Estados Unidos planea gastar US$2.500 millones en la lucha contra el coronavirus, con fondos para cuarentenas, investigación de vacunas y ayuda a los estados afectados, informaron los medios estadounidenses. Hay más de 50 casos en el país hasta el momento.
También en Canadá se registraron varios casos.
Etiquetas:
TEMAS GENERALES DE MICROBIOLOGÍA
miércoles, 12 de febrero de 2020
THE MICROBES IN YOUR GUT COULD PREDICT WHETHER YOU’RE LIKELY TO DIE IN THE NEXT 15 YEARS
Rodrigo Pérez Ortega
January 22, 2020
The microbes in our guts have been linked to everything from arthritis to autism. Now, scientists say they can even tell us about our future health. Two new studies find that our “microbiome”—the mix of microbes in our gut—can reveal the presence of many diseases better than our own genes can—and can even anticipate our risk of dying within the next 15 years.
“I am hopeful and enthusiastic that the community will reach a point where we’re able to develop microbiome-based therapeutics and diagnostics,” says Samuel Minot, a microbiome researcher at Fred Hutchinson Cancer Research Center who was not involved in the research. “I think that this is within the realm of possibility.”
In the first study, researchers reviewed 47 studies looking at associations between the collective genomes of the gut microbes and 13 common diseases. These included schizophrenia, hypertension, and asthma—all of which are considered “complex” because they are caused by both environmental and genetic factors. They then compared these studies with 24 genome-wide association (GWA) studies, which correlate specific human genetic variants with diseases.
Overall, the genetic signature of gut microbes was 20% better at discriminating between a healthy and an ill person than a person’s own genes, the team reports in a paper posted this month on the preprint server bioRxiv. The microbiome was 50% better than GWA studies at predicting whether someone had colorectal cancer. A person’s own genetic profile only outperformed the microbiome for predicting whether someone had type 1 diabetes.
Though study author Braden Tierney, a computational biologist at Harvard Medical School, admits the analysis is preliminary, he says the work could ultimately benefit people. “We can use both the microbiome and human genetics in the clinic to improve patient quality of life.” The goal, he says, is to identify key markers in both sets of genomes that could help diagnose these complex diseases.
Still, microbiome researcher Jeroen Raes of the VIB-KU Leuven Center for Microbiology, says scientists don’t know nearly as much about the microbiome as they do about how our genes work. So comparing the two at this point is “risky.”
One advantage of the microbiome, however, he says, is that it’s impacted by a person’s environment: what they eat and how much they exercise, for example. As such, it may be a better predictor of diseases like type 2 diabetes, which tend to have large environmental components.
In the second study, researchers looked at the link between a person’s microbiome and their life span. The analysis took advantage of a Finnish study that has been collecting health data from thousands of participants since 1972. In 2002, participants donated stool samples that were sequenced 15 years later. The data reveal that individuals with an abundance of Enterobacteriaceae bacteria—a family of potentially infectious bacteria that includes Escherichia coli and salmonella—are 15% more likely to die in the next 15 years the team reports this month on the preprint server medRxiv.
The link between the gut bacteria and increased risk of death held across the eastern and western Finnish populations, which have different genetic backgrounds and lifestyles.
Minot says he’s impressed with the study because such long-term analyses are rare and hard to replicate. “I’d love to see more of them in the future.”
For both studies, it’s still unclear why the microbiome is linked to death and disease. It’s possible the microbes are causing disease or shortening someone’s life span in some way. But it’s also possible they’re just reflecting whatever else is going on in the body.
Either way, doctors and scientists that want to help prevent and treat human disease should be paying a lot more attention to the tiny residents in our guts, Tierney says.
doi:10.1126/science.abb0111
January 22, 2020
The microbes in our guts have been linked to everything from arthritis to autism. Now, scientists say they can even tell us about our future health. Two new studies find that our “microbiome”—the mix of microbes in our gut—can reveal the presence of many diseases better than our own genes can—and can even anticipate our risk of dying within the next 15 years.
“I am hopeful and enthusiastic that the community will reach a point where we’re able to develop microbiome-based therapeutics and diagnostics,” says Samuel Minot, a microbiome researcher at Fred Hutchinson Cancer Research Center who was not involved in the research. “I think that this is within the realm of possibility.”
In the first study, researchers reviewed 47 studies looking at associations between the collective genomes of the gut microbes and 13 common diseases. These included schizophrenia, hypertension, and asthma—all of which are considered “complex” because they are caused by both environmental and genetic factors. They then compared these studies with 24 genome-wide association (GWA) studies, which correlate specific human genetic variants with diseases.
Overall, the genetic signature of gut microbes was 20% better at discriminating between a healthy and an ill person than a person’s own genes, the team reports in a paper posted this month on the preprint server bioRxiv. The microbiome was 50% better than GWA studies at predicting whether someone had colorectal cancer. A person’s own genetic profile only outperformed the microbiome for predicting whether someone had type 1 diabetes.
Though study author Braden Tierney, a computational biologist at Harvard Medical School, admits the analysis is preliminary, he says the work could ultimately benefit people. “We can use both the microbiome and human genetics in the clinic to improve patient quality of life.” The goal, he says, is to identify key markers in both sets of genomes that could help diagnose these complex diseases.
Still, microbiome researcher Jeroen Raes of the VIB-KU Leuven Center for Microbiology, says scientists don’t know nearly as much about the microbiome as they do about how our genes work. So comparing the two at this point is “risky.”
One advantage of the microbiome, however, he says, is that it’s impacted by a person’s environment: what they eat and how much they exercise, for example. As such, it may be a better predictor of diseases like type 2 diabetes, which tend to have large environmental components.
In the second study, researchers looked at the link between a person’s microbiome and their life span. The analysis took advantage of a Finnish study that has been collecting health data from thousands of participants since 1972. In 2002, participants donated stool samples that were sequenced 15 years later. The data reveal that individuals with an abundance of Enterobacteriaceae bacteria—a family of potentially infectious bacteria that includes Escherichia coli and salmonella—are 15% more likely to die in the next 15 years the team reports this month on the preprint server medRxiv.
The link between the gut bacteria and increased risk of death held across the eastern and western Finnish populations, which have different genetic backgrounds and lifestyles.
Minot says he’s impressed with the study because such long-term analyses are rare and hard to replicate. “I’d love to see more of them in the future.”
For both studies, it’s still unclear why the microbiome is linked to death and disease. It’s possible the microbes are causing disease or shortening someone’s life span in some way. But it’s also possible they’re just reflecting whatever else is going on in the body.
Either way, doctors and scientists that want to help prevent and treat human disease should be paying a lot more attention to the tiny residents in our guts, Tierney says.
doi:10.1126/science.abb0111
LA LLEGADA DEL NUEVO VIRUS SIMILAR AL SARS A LOS EE. UU. AUMENTA LAS PREOCUPACIONES SOBRE LA PROPAGACIÓN MUNDIAL
Por Dennis Normile y Martin Enserink
21 de enero de 2020
Es difícil mantenerse al día con el brote del nuevo coronavirus que surgió en Wuhan el mes pasado, pero una cosa parece cada vez más clara: el virus no desaparecerá pronto. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Acaban de informar el primer caso en los Estados Unidos , un paciente que regresó de Wuhan el 15 de enero y buscó tratamiento en Washington después de desarrollar síntomas. Taiwán también confirmó su primera infección hoy y, según los informes, un niño en Filipinas dio positivo por el virus. (Tailandia, Japón y Corea del Sur han reportado todos los casos previamente). El número total de casos confirmados nuevamente se disparó hoy, a más de 300, incluidas seis muertes.
Mientras tanto, un panel de expertos en salud chinos confirmó ayer lo que muchos científicos sospecharon o temieron durante un tiempo: el nuevo virus puede propagarse entre las personas, lo que significa que podría ser mucho más difícil de controlar. El panel también dijo que los trabajadores de la salud se han infectado.
La rápida propagación aumentó los temores de una repetición del episodio del síndrome respiratorio agudo severo en 2003, cuando un coronavirus relacionado se propagó desde China a más de 30 países. "Este brote es extremadamente preocupante", dijo Jeremy Farrar, jefe de Wellcome Trust, en un comunicado. “El enfoque urgente debe estar en las intervenciones basadas en evidencia. No tenemos tratamientos o vacunas comprobados ", dice Farrar, quien agregó que la Coalición para las Innovaciones de Preparación para Epidemias, que Wellcome apoya, está" trabajando con socios globales para acelerar la investigación de vacunas para este nuevo virus ".
Las autoridades sanitarias chinas han confirmado casos de la nueva enfermedad en Beijing, Shanghai, Shenzhen y otras ciudades de todo el país, algunas más allá de la ciudad central de Wuhan. Esta tendencia podría predecir una mayor dispersión del virus durante las próximas vacaciones del Año Nuevo Lunar, cuando se espera que unos 400 millones de chinos viajen en autobús, tren y avión a sus ciudades natales.
Un panel que asesora a la Comisión Nacional de Salud de China anunció ayer los casos de transmisión de persona a persona durante una conferencia de prensa por la tarde . Más tarde, el jefe del panel, epidemiólogo Zhong Nanshan, elaboró en una entrevista con la Televisión Central de China, la emisora estatal. Partes de la entrevista fueron publicadas en China Daily.
"Se ha confirmado que dos personas en la provincia de Guangdong se infectaron por transmisión de persona a persona", dijo Zhong en la entrevista. Explicó que los miembros de una familia de Guangdong que habían regresado a casa de una visita a Wuhan transmitieron el virus a otros dos miembros de la familia. Zhong también dijo que varios trabajadores médicos en Wuhan, donde se originó el brote, han dado positivo por el virus.
La última revelación planteó preguntas sobre la precisión de los informes de la Comisión Municipal de Salud de Wuhan. En una actualización del brote del 11 de enero, la comisión declaró que no se habían encontrado casos de enfermedad entre contactos cercanos, incluido el personal médico. Pero las actualizaciones más recientes no mencionan específicamente al personal médico. Los medios chinos informaron hoy que ahora se sabe que 15 trabajadores médicos en Wuhan han sido infectados . Un comentario editorial en ifeng.com, un portal de noticias chino, criticó a la comisión: “Si Zhong Nanshan no hubiera dicho que el personal médico estaba infectado anoche, ¿continuaría la Comisión Municipal de Salud de Wuhan ocultando esta información? "
Durante la conferencia de prensa, George Gao, jefe del Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades, dijo que el virus se está adaptando a los humanos, pero no dio detalles. Tales adaptaciones aparecerían en el genoma del virus, pero en un análisis que publicó en línea , el biólogo evolutivo Andrew Rambaut, de la Universidad de Edimburgo, dijo que hasta ahora hay muy poca variación en los 14 genomas del coronavirus disponibles. Gao también dijo que la supuesta fuente animal del virus aún no ha sido identificada.
Publicado en: Asia / PacíficoSaludCoronavirus
doi: 10.1126 / science.aba9943
21 de enero de 2020
Es difícil mantenerse al día con el brote del nuevo coronavirus que surgió en Wuhan el mes pasado, pero una cosa parece cada vez más clara: el virus no desaparecerá pronto. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Acaban de informar el primer caso en los Estados Unidos , un paciente que regresó de Wuhan el 15 de enero y buscó tratamiento en Washington después de desarrollar síntomas. Taiwán también confirmó su primera infección hoy y, según los informes, un niño en Filipinas dio positivo por el virus. (Tailandia, Japón y Corea del Sur han reportado todos los casos previamente). El número total de casos confirmados nuevamente se disparó hoy, a más de 300, incluidas seis muertes.
Mientras tanto, un panel de expertos en salud chinos confirmó ayer lo que muchos científicos sospecharon o temieron durante un tiempo: el nuevo virus puede propagarse entre las personas, lo que significa que podría ser mucho más difícil de controlar. El panel también dijo que los trabajadores de la salud se han infectado.
La rápida propagación aumentó los temores de una repetición del episodio del síndrome respiratorio agudo severo en 2003, cuando un coronavirus relacionado se propagó desde China a más de 30 países. "Este brote es extremadamente preocupante", dijo Jeremy Farrar, jefe de Wellcome Trust, en un comunicado. “El enfoque urgente debe estar en las intervenciones basadas en evidencia. No tenemos tratamientos o vacunas comprobados ", dice Farrar, quien agregó que la Coalición para las Innovaciones de Preparación para Epidemias, que Wellcome apoya, está" trabajando con socios globales para acelerar la investigación de vacunas para este nuevo virus ".
Las autoridades sanitarias chinas han confirmado casos de la nueva enfermedad en Beijing, Shanghai, Shenzhen y otras ciudades de todo el país, algunas más allá de la ciudad central de Wuhan. Esta tendencia podría predecir una mayor dispersión del virus durante las próximas vacaciones del Año Nuevo Lunar, cuando se espera que unos 400 millones de chinos viajen en autobús, tren y avión a sus ciudades natales.
Un panel que asesora a la Comisión Nacional de Salud de China anunció ayer los casos de transmisión de persona a persona durante una conferencia de prensa por la tarde . Más tarde, el jefe del panel, epidemiólogo Zhong Nanshan, elaboró en una entrevista con la Televisión Central de China, la emisora estatal. Partes de la entrevista fueron publicadas en China Daily.
"Se ha confirmado que dos personas en la provincia de Guangdong se infectaron por transmisión de persona a persona", dijo Zhong en la entrevista. Explicó que los miembros de una familia de Guangdong que habían regresado a casa de una visita a Wuhan transmitieron el virus a otros dos miembros de la familia. Zhong también dijo que varios trabajadores médicos en Wuhan, donde se originó el brote, han dado positivo por el virus.
La última revelación planteó preguntas sobre la precisión de los informes de la Comisión Municipal de Salud de Wuhan. En una actualización del brote del 11 de enero, la comisión declaró que no se habían encontrado casos de enfermedad entre contactos cercanos, incluido el personal médico. Pero las actualizaciones más recientes no mencionan específicamente al personal médico. Los medios chinos informaron hoy que ahora se sabe que 15 trabajadores médicos en Wuhan han sido infectados . Un comentario editorial en ifeng.com, un portal de noticias chino, criticó a la comisión: “Si Zhong Nanshan no hubiera dicho que el personal médico estaba infectado anoche, ¿continuaría la Comisión Municipal de Salud de Wuhan ocultando esta información? "
Durante la conferencia de prensa, George Gao, jefe del Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades, dijo que el virus se está adaptando a los humanos, pero no dio detalles. Tales adaptaciones aparecerían en el genoma del virus, pero en un análisis que publicó en línea , el biólogo evolutivo Andrew Rambaut, de la Universidad de Edimburgo, dijo que hasta ahora hay muy poca variación en los 14 genomas del coronavirus disponibles. Gao también dijo que la supuesta fuente animal del virus aún no ha sido identificada.
Publicado en: Asia / PacíficoSaludCoronavirus
doi: 10.1126 / science.aba9943
Etiquetas:
TEMAS GENERALES DE MICROBIOLOGÍA
¿ES LO MISMO UN ORGANISMO MODIFICADO GENÉTICAMENTE QUE UN TRANSGÉNICO?
8 de enero, 2020 POR REDACCIÓN GENOTIPIA
Alba Chofre, Genotipia.
¿Alguna vez habéis pensado detenidamente en los científicos de las películas de ciencia ficción? Concretamente, en esos que crean algún supervirus que acaba exterminando casi a la totalidad de la especie humana. O en aquellos que consiguen traer de vuelta a especies ya extintas y crean un parque temático exitoso, pero al final todo se descontrola y los dinosaurios se dan un gran festín.
Lo cierto es que, como en muchos otros casos, la ficción se aleja mucho de la realidad. Los científicos reales ni están locos como los personajes de las películas, ni dirigen sus investigaciones a destruir la humanidad. Trabajan arduamente para conseguir mejorar la calidad de vida de las personas y, además, someten estos trabajos a controles muy estrictos.
Hoy hablaremos de ingeniería genética y aclararemos algunos conceptos con el fin de apartar esas ideas preconcebidas.
La ingeniería genética se dedica a la manipulación genética mediante la utilización de una serie de técnicas que permiten manejar y modificar el material genético de múltiples formas. Esto abre un amplio abanico de posibilidades en muchos ámbitos y campos de estudio. Tanto es así que, hoy en día, estamos rodeados de organismos modificados genéticamente y la mayor parte del tiempo no nos percatamos.
¿Qué es un organismo modificado genéticamente y qué es un transgénico?
Un organismo modificado genéticamente (OMG) es cualquier organismo que tiene su ADN alterado artificialmente. El punto clave de estos organismos está en entender que hay muchas formas de modificar el material genético en función de aquello que se pretenda conseguir. Es fácil caer en la idea de que los OMGs son una especie de Frankenstein genético hecho con partes recogidas de a saber dónde. Yo misma, en mi desconocimiento, también he llegado a pensarlo, pero no es cierto. Algunos OMGs presentan un gen que los investigadores han “dormido” para que no realice su función, otros tienen genes que rinden más que cualquier trabajador en su jornada más productiva, y a otros se les ha añadido un extra que nunca imaginaban que tendrían.
Por otra parte, el término transgénico incluye a aquellos organismos a los que se les ha introducido ADN que no pertenece a su genoma original, es decir, exógeno. Por esto mismo, todos los transgénicos son organismos modificados genéticamente. El problema viene cuando se emplean estas dos palabras indistintamente, hecho que es muy común pero no deja de ser incorrecto. Así como podemos decir que todas las margaritas son flores pero no todas las flores son margaritas, podemos decir que todos los transgénicos son OMGs pero no todos los OMGs son transgénicos. Esta puntualización, por pequeña que parezca, es muy importante a la hora de regular cada tipo de organismo modificado genéticamente.
La historia de los organismos modificados genéticamente
En 1973, un grupo de investigadores construyó in vitro un plásmido (molécula de ADN circular de bacterias, arqueas y virus) que confería resistencia a diferentes antibióticos. Posteriormente, los investigadores introdujeron el plásmido de resistencia en una bacteria de la cepa de Escherichia coli. Habían creado el primer organismo modificado genéticamente.
A partir de este momento, el campo de la ingeniería genética comenzó a despuntar. Un ejemplo de ello fue la creación del primer animal transgénico, un ratón al que le introdujeron ADN exógeno cuando era un embrión. Unos pocos años después, a principios de los 80, llegó el turno de las plantas, concretamente, una planta de tabaco a la que otorgaron resistencia a un antibiótico.
Inicialmente, el procedimiento de transgénesis se ideó con el fin de mejorar un organismo añadiéndole un carácter genético que inicialmente no tenía. Para ello, es necesario encontrar un organismo de otra especie que posea la característica de interés y localizar el gen o genes responsables de ella. Después de extraer y cortar el ADN del organismo que posee el caracter de forma natural, ha de clonarse e introducirse en un vector adecuado para que lo transfiera al genoma del organismo receptor. Para entendernos, un vector genético sería el medio que utilizan los investigadores para transportar genes al interior de la célula, casi como un tren entre organismos con una única parada.
En la actualidad, se han desarrollado muchas técnicas de manipulación genética diferentes a las que podríamos dedicar un post específico para cada una de ellas. El nivel de progreso es tal, que ahora es posible clonar genes, modificarlos e incluso sintetizarlos. Además, se puede controlar la expresión de genes específicos de diferentes formas, silenciándolos (genes knockout) o aumentando su nivel de expresión.
¿Cuáles son los usos de los organismos modificados genéticamente?
Los usos de los OMGs son casi innumerables y están presentes en muchísimos ámbitos, pero destacan especialmente en la industria agroalimentaria, en la industria farmacéutica y en medicina. En cuanto a la primera de ellas, la industria agroalimentaria, cabe mencionar que ha sido especialmente polémica, debido a los cultivos modificados genéticamente dirigidos al consumo. Esta práctica se realiza para crear cultivos resistentes a herbicidas y pesticidas, para aumentar la producción, para mejorar las características físicas de los alimentos, haciéndolos más apetecibles, o incluso para que aporten vitaminas.
En el caso de la industria farmacéutica, las favoritas por excelencia son las bacterias modificadas genéticamente. Se utilizan como pequeñas biofábricas para la producción de diversas sustancias, entre las que destacan las proteínas humanas como insulina, hormona del crecimiento, factores de coagulación, etc. Además, los OMGs han permitido el desarrollo de nuevas vacunas y tratamientos, como es el caso de la terapia génica, que supuso una auténtica revolución.
Para concluir, cabe mencionar que la manipulación genética es un tema muy controvertido. Cuenta con muchos defensores y muchos detractores, pero lo más importante es tener criterio y aprender en qué consiste. No hablaremos de las diferentes opiniones porque no es esa la intención del post. Eso sí, ahora ya sabemos qué terminología utilizar para darle calidad a nuestros argumentos.
REFERENCIAS
Cohen S.N, Chang A.C, Boyer H.W, Helling R.B. Construction of biologically functional bacterial plasmids in vitro. 1973. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America (PNAS). Volumen 70 número 11 páginas 3240-3244. Doi: 10.1073/pnas.70.11.3240
Murray J.D, Maga E.A. Genetically engineered livestock for agriculture: a generation after the first transgenic animal research conference. 2016. Transgenic Research. Volumen 25 número 3 páginas 321-327. Doi: 10.1007/s11248-016-9927-7
Key S, Ma J.K, Drake P.M. Genetically modified plants and human health. 2008. Journal of the Royal Society of Medicine. Volumen 101 número 6 páginas 290-298. Doi: 10.1258/jrsm.2008.070372
Alba Chofre, Genotipia.
¿Alguna vez habéis pensado detenidamente en los científicos de las películas de ciencia ficción? Concretamente, en esos que crean algún supervirus que acaba exterminando casi a la totalidad de la especie humana. O en aquellos que consiguen traer de vuelta a especies ya extintas y crean un parque temático exitoso, pero al final todo se descontrola y los dinosaurios se dan un gran festín.
Lo cierto es que, como en muchos otros casos, la ficción se aleja mucho de la realidad. Los científicos reales ni están locos como los personajes de las películas, ni dirigen sus investigaciones a destruir la humanidad. Trabajan arduamente para conseguir mejorar la calidad de vida de las personas y, además, someten estos trabajos a controles muy estrictos.
Hoy hablaremos de ingeniería genética y aclararemos algunos conceptos con el fin de apartar esas ideas preconcebidas.
La ingeniería genética se dedica a la manipulación genética mediante la utilización de una serie de técnicas que permiten manejar y modificar el material genético de múltiples formas. Esto abre un amplio abanico de posibilidades en muchos ámbitos y campos de estudio. Tanto es así que, hoy en día, estamos rodeados de organismos modificados genéticamente y la mayor parte del tiempo no nos percatamos.
¿Qué es un organismo modificado genéticamente y qué es un transgénico?
Un organismo modificado genéticamente (OMG) es cualquier organismo que tiene su ADN alterado artificialmente. El punto clave de estos organismos está en entender que hay muchas formas de modificar el material genético en función de aquello que se pretenda conseguir. Es fácil caer en la idea de que los OMGs son una especie de Frankenstein genético hecho con partes recogidas de a saber dónde. Yo misma, en mi desconocimiento, también he llegado a pensarlo, pero no es cierto. Algunos OMGs presentan un gen que los investigadores han “dormido” para que no realice su función, otros tienen genes que rinden más que cualquier trabajador en su jornada más productiva, y a otros se les ha añadido un extra que nunca imaginaban que tendrían.
Por otra parte, el término transgénico incluye a aquellos organismos a los que se les ha introducido ADN que no pertenece a su genoma original, es decir, exógeno. Por esto mismo, todos los transgénicos son organismos modificados genéticamente. El problema viene cuando se emplean estas dos palabras indistintamente, hecho que es muy común pero no deja de ser incorrecto. Así como podemos decir que todas las margaritas son flores pero no todas las flores son margaritas, podemos decir que todos los transgénicos son OMGs pero no todos los OMGs son transgénicos. Esta puntualización, por pequeña que parezca, es muy importante a la hora de regular cada tipo de organismo modificado genéticamente.
La historia de los organismos modificados genéticamente
En 1973, un grupo de investigadores construyó in vitro un plásmido (molécula de ADN circular de bacterias, arqueas y virus) que confería resistencia a diferentes antibióticos. Posteriormente, los investigadores introdujeron el plásmido de resistencia en una bacteria de la cepa de Escherichia coli. Habían creado el primer organismo modificado genéticamente.
A partir de este momento, el campo de la ingeniería genética comenzó a despuntar. Un ejemplo de ello fue la creación del primer animal transgénico, un ratón al que le introdujeron ADN exógeno cuando era un embrión. Unos pocos años después, a principios de los 80, llegó el turno de las plantas, concretamente, una planta de tabaco a la que otorgaron resistencia a un antibiótico.
Inicialmente, el procedimiento de transgénesis se ideó con el fin de mejorar un organismo añadiéndole un carácter genético que inicialmente no tenía. Para ello, es necesario encontrar un organismo de otra especie que posea la característica de interés y localizar el gen o genes responsables de ella. Después de extraer y cortar el ADN del organismo que posee el caracter de forma natural, ha de clonarse e introducirse en un vector adecuado para que lo transfiera al genoma del organismo receptor. Para entendernos, un vector genético sería el medio que utilizan los investigadores para transportar genes al interior de la célula, casi como un tren entre organismos con una única parada.
En la actualidad, se han desarrollado muchas técnicas de manipulación genética diferentes a las que podríamos dedicar un post específico para cada una de ellas. El nivel de progreso es tal, que ahora es posible clonar genes, modificarlos e incluso sintetizarlos. Además, se puede controlar la expresión de genes específicos de diferentes formas, silenciándolos (genes knockout) o aumentando su nivel de expresión.
¿Cuáles son los usos de los organismos modificados genéticamente?
Los usos de los OMGs son casi innumerables y están presentes en muchísimos ámbitos, pero destacan especialmente en la industria agroalimentaria, en la industria farmacéutica y en medicina. En cuanto a la primera de ellas, la industria agroalimentaria, cabe mencionar que ha sido especialmente polémica, debido a los cultivos modificados genéticamente dirigidos al consumo. Esta práctica se realiza para crear cultivos resistentes a herbicidas y pesticidas, para aumentar la producción, para mejorar las características físicas de los alimentos, haciéndolos más apetecibles, o incluso para que aporten vitaminas.
En el caso de la industria farmacéutica, las favoritas por excelencia son las bacterias modificadas genéticamente. Se utilizan como pequeñas biofábricas para la producción de diversas sustancias, entre las que destacan las proteínas humanas como insulina, hormona del crecimiento, factores de coagulación, etc. Además, los OMGs han permitido el desarrollo de nuevas vacunas y tratamientos, como es el caso de la terapia génica, que supuso una auténtica revolución.
Para concluir, cabe mencionar que la manipulación genética es un tema muy controvertido. Cuenta con muchos defensores y muchos detractores, pero lo más importante es tener criterio y aprender en qué consiste. No hablaremos de las diferentes opiniones porque no es esa la intención del post. Eso sí, ahora ya sabemos qué terminología utilizar para darle calidad a nuestros argumentos.
REFERENCIAS
Cohen S.N, Chang A.C, Boyer H.W, Helling R.B. Construction of biologically functional bacterial plasmids in vitro. 1973. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America (PNAS). Volumen 70 número 11 páginas 3240-3244. Doi: 10.1073/pnas.70.11.3240
Murray J.D, Maga E.A. Genetically engineered livestock for agriculture: a generation after the first transgenic animal research conference. 2016. Transgenic Research. Volumen 25 número 3 páginas 321-327. Doi: 10.1007/s11248-016-9927-7
Key S, Ma J.K, Drake P.M. Genetically modified plants and human health. 2008. Journal of the Royal Society of Medicine. Volumen 101 número 6 páginas 290-298. Doi: 10.1258/jrsm.2008.070372
Etiquetas:
TEMAS SELECTOS EN CIENCIAS
EL "RELOJ DEL APOCALIPSIS" AVANZA 20 SEGUNDOS, MÁS CERCA QUE NUNCA DE LA MEDIANOCHE
Interesante - AFP
Publicado el 24/01/2020
El "Reloj del Apocalipsis", imaginado en 1947 para simbolizar la inminencia de un cataclismo planetario, fue adelantado hasta marcar 100 segundos para la medianoche por el grupo de científicos que lo maneja, que destacaron los peligros que suponen el cambio climático y la proliferación nuclear.
"Ahora estamos expresando en segundos el tiempo que separa al mundo de la catástrofe y el desastre, no en horas o minutos", explicó Rachel Bronson, presidenta y directora ejecutiva del Bulletin of Atomic Scientists, en la conferencia de prensa que realizan cada enero en Washington.
El año pasado, el reloj indicaba dos minutos para la medianoche. Por lo tanto, la manecilla avanzó 20 segundos.
Un grupo de expertos, incluidos 13 galardonados con el Premio Nobel, establece cada año la nueva hora.
Originalmente, después de la Segunda Guerra Mundial, el reloj indicaba la medianoche menos 7. En 1991, al final de la Guerra Fría, la aguja había retrocedido hasta 17 minutos antes de la medianoche.
En 1953, así como en 2018 y 2019, mostró la medianoche menos 2. En el frente nuclear, los científicos han constatado el desmantelamiento del mecanismo de control internacional de armas, con la retirada de Estados Unidos y Rusia del Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio (INF) en 2019.
El Estados Unidos de Donald Trump amenaza con no renovar el tratado New Start sobre armas nucleares estratégicas, firmado en 2010, después de su vencimiento en 2021.
"Este año, podemos ser testigos de otros eventos además del colapso total del acuerdo nuclear iraní", dijo la experta Sharon Squassoni.
En cuanto a Corea del Norte, las negociaciones directas de Trump con Kim Jong Un aún no han dado sus frutos, señaló.
Los expertos subrayaron también el fracaso de dos grandes cumbres dedicadas al clima, que no generaron los compromisos necesarios de los principales países contaminantes para revertir la curva de emisiones de gases de efecto invernadero.
El año 2019 fue el segundo más caluroso registrado, después de 2016, y el cambio climático se manifestó con récords de calor, el derretimiento del Ártico e incendios excepcionales en Australia.
"Si la humanidad está empujando el clima hacia lo opuesto a una era de hielo, no tenemos ninguna razón para creer que este mundo siga siendo acogedor para la civilización humana", dijo Sivan Kartha, del Stockholm Environmental Institute.
El grupo también enumeró otros culpables de la descomposición social, como las campañas de desinformación y los videos "deepfakes", así como el surgimiento de armas basadas en la inteligencia artificial, como los drones capaces de matar sin supervisión humana, para no mencionar la nueva militarización del espacio.
"Hacemos un llamado a los líderes mundiales para mantener a la Humanidad lejos del precipicio", dijo Mary Robinson, presidenta del grupo independiente The Elders y expresidenta de Irlanda. "Ha llegado el momento de unirnos y actuar".
Publicado el 24/01/2020
El "Reloj del Apocalipsis", imaginado en 1947 para simbolizar la inminencia de un cataclismo planetario, fue adelantado hasta marcar 100 segundos para la medianoche por el grupo de científicos que lo maneja, que destacaron los peligros que suponen el cambio climático y la proliferación nuclear.
"Ahora estamos expresando en segundos el tiempo que separa al mundo de la catástrofe y el desastre, no en horas o minutos", explicó Rachel Bronson, presidenta y directora ejecutiva del Bulletin of Atomic Scientists, en la conferencia de prensa que realizan cada enero en Washington.
El año pasado, el reloj indicaba dos minutos para la medianoche. Por lo tanto, la manecilla avanzó 20 segundos.
Un grupo de expertos, incluidos 13 galardonados con el Premio Nobel, establece cada año la nueva hora.
Originalmente, después de la Segunda Guerra Mundial, el reloj indicaba la medianoche menos 7. En 1991, al final de la Guerra Fría, la aguja había retrocedido hasta 17 minutos antes de la medianoche.
En 1953, así como en 2018 y 2019, mostró la medianoche menos 2. En el frente nuclear, los científicos han constatado el desmantelamiento del mecanismo de control internacional de armas, con la retirada de Estados Unidos y Rusia del Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio (INF) en 2019.
El Estados Unidos de Donald Trump amenaza con no renovar el tratado New Start sobre armas nucleares estratégicas, firmado en 2010, después de su vencimiento en 2021.
"Este año, podemos ser testigos de otros eventos además del colapso total del acuerdo nuclear iraní", dijo la experta Sharon Squassoni.
En cuanto a Corea del Norte, las negociaciones directas de Trump con Kim Jong Un aún no han dado sus frutos, señaló.
Los expertos subrayaron también el fracaso de dos grandes cumbres dedicadas al clima, que no generaron los compromisos necesarios de los principales países contaminantes para revertir la curva de emisiones de gases de efecto invernadero.
El año 2019 fue el segundo más caluroso registrado, después de 2016, y el cambio climático se manifestó con récords de calor, el derretimiento del Ártico e incendios excepcionales en Australia.
"Si la humanidad está empujando el clima hacia lo opuesto a una era de hielo, no tenemos ninguna razón para creer que este mundo siga siendo acogedor para la civilización humana", dijo Sivan Kartha, del Stockholm Environmental Institute.
El grupo también enumeró otros culpables de la descomposición social, como las campañas de desinformación y los videos "deepfakes", así como el surgimiento de armas basadas en la inteligencia artificial, como los drones capaces de matar sin supervisión humana, para no mencionar la nueva militarización del espacio.
"Hacemos un llamado a los líderes mundiales para mantener a la Humanidad lejos del precipicio", dijo Mary Robinson, presidenta del grupo independiente The Elders y expresidenta de Irlanda. "Ha llegado el momento de unirnos y actuar".
Etiquetas:
CURIOSIDADES DE LA CIENCIA
EL MOSQUITO, EL INSECTO QUE MUEVE AL MUNDO
LA VANGUARDIA
27-12-2019
Lleva 190 millones de años en el planeta y ha sido un elemento clave en la extinción de los dinosaurios, la caída del Imperio Romano, la conquista de América, la independencia de Estados Unidos, la Revolución Francesa, la Segunda Guerra Mundial...
El mosquito, ese pequeño y molesto insecto, es además el mayor asesino en serie de la Humanidad, tanto en términos históricos como actualmente, pues mata cada año a muchas más personas (830.000) que los propios seres humanos (los segundos más mortíferos, con 580.000). El mundo en que vivimos sería muy distinto sin la participación en él de los mosquitos, como certifica el ensayista canadiense Timothy C. Winegard en su libro El mosquito (Ediciones B), una historia de la humanidad vista a partir de la intervención de estos seres.
Winegard afirma que “el mosquito ha tenido un impacto enorme en grandes acontecimientos de la historia, debido a las enfermedades mortales que hoy sabemos que transmite, hasta un total de quince, como la malaria y la fiebre amarilla. Es la más efectiva arma de destrucción masiva. Leí millares de libros y artículos, hablé con expertos, entre ellos mi padre, que es médico de emergencias, y un día, mientras me ponía repelente, me vino la idea clara de qué tipo de libro tenía que escribir”.
Winegard, exmilitar y doctor en Historia por Oxford, destaca que el protagonista de su libro “ha sobrevivido a todo, ocupa el planeta entero excepto la Antártida, Islandia y alguna islita de las Seychelles o la Polinesia Francesa. Ha provocado la muerte de la mitad de todos los seres humanos que han existido, unos 52.000 millones de personas de un total de 108.000 millones”.
“Hay unos 110 billones de mosquitos en el mundo, divididos en unas 3.500 especies diferentes. Son los dueños del universo, no existe ninguna fuerza superior a ellos, si somos fieles a los hechos. Determinan la evolución de la historia aunque, claro, ellos no toman las decisiones sino que se guían exclusivamente por su necesidad de procrear. Pero decir eso duele al ego de los humanos, que se creen decisivos, y los cronistas nos hablan arrogantemente de los líderes militares, de héroes, viajeros, mercaderes, colonos... que tienen mucho más glamur. Pero los mosquitos han sido más decisivos que la mente del general más brillante”.
Veamos algunos ejemplos de las hazañas de estos bichos. En la extinción de los dinosaurios, el famoso asteroide que impactó sobre la Tierra sólo sería, a decir de Winegard, “el golpe de gracia a su desaparición inevitable” pues cuando se produjo el impacto “hasta 70% de las especies de dinosaurio ya estaban extintas”, víctimas de las picaduras de estos insectos. “Eran un blanco fácil. Se han encontrado mosquitos encerrados en ámbar que contienen sangre de dinosaurio infectada con varias enfermedades que transmiten, que entonces eran bastante nuevas, y los dinosaurios no tenían ningún escudo de defensas para hacerles frente. No todas eran enfermedades letales, pero otras les debilitaban y los dejaban letárgicos, a merced del ataque de los carnívoros. El mosquito fue un colaborador necesario, imprescindible, en su extinción. Esta teoría es una aportación reciente de algunos científicos”.
Los mosquitos –a Winegard le gusta hablar de “el general Anófeles”, aludiendo a una de sus más letales especies– hicieron caer tanto a la democracia ateniense como al Imperio Romano; según detalla el libro “Julio César y Napoleón quisieron drenar las marismas pontinas, cercanas a Roma, llamadas ‘el Valle de la Muerte’, algo que sólo conseguiría Mussolini mucho después”. También ayudaron a la expansión del cristianismo, jugaron su papel en las Cruzadas o en la conquista de América. “Hernán Cortés y Pizarro no fueron conquistadores de millones de personas, como creen algunos en España. La población indígena fue diezmada por las enfermedades procedentes de Europa, que trajeron, en efecto, los españoles, que eran inmunes, como ha explicado bien Jared Diamond. Las enfermedades mataron a millones, fueron el factor principal. Los conquistadores se limitaron a recoger los frutos de la enfermedad, los mosquitos fueron la herramienta para exterminar y subyugar a los indígenas. No quiere decir que los españoles fueran unos santos: Colón y otros supervisaron brutales actos de barbarie y violencia sexual contra los nativos pero, cuantitativamente (95%), las enfermedades fueron decisivas”.
En los años y siglos siguientes, el fracaso de diversas tentativas francesas e inglesas por arrebatar a España sus colonias se explica también por la falta de defensas de los soldados que enviaban desde Europa. La independencia de Estados Unidos también es deudora de las masacres provocadas por el mosquito en diferentes frentes.
“La economía de las colonias se basaba –cuenta Winegard– en el trabajo esclavo. Al principio, no había discriminación racial, pero enseguida se vio que los africanos, debido a sus defensas genéticas, soportaban los embates del insecto y se convirtieron en el bien más preciado”.
Winegard puede pasarse una vida contando anécdotas: “Los colonizadores ingleses en India escogieron el gin-tonic como cóctel por su contenido en quinina, que combatía la malaria”. Hay donde escoger: “¿Sabía que en Barcelona, a principios del siglo XIX, la fiebre amarilla mató a 20.000 personas en tres meses, lo que supuso perder 20% de la población de la ciudad?”. Más: los escoceses cedieron su soberanía a los ingleses por culpa de los mosquitos, que los habían arruinado; los nazis usaron a estos insectos como arma contra los aliados; recientemente, boicotearon los Juegos Olímpicos de Río 2016, golpeados por la fiebre zika...
El mosquito, asegura el autor tras su inmersión de años en el tema, “parece narcisista, no tiene más propósito que propagarse y, de paso, matar personas. A pesar de que polinizan ciertas plantas, se trata de especies vegetales que podrían reproducirse a través de otros insectos. No son esenciales para ningún otro animal, por lo que su hipotética desaparición no alteraría el ecosistema”. ¿Le ha cogido cariño? “Tras tanta investigación, he entendido que son la mejor arma que existe, y admiro su capacidad de adaptación y evolución. Como dijo Darwin, no sobrevive el más fuerte ni el más inteligente, sino el que se adapta mejor al cambio. Es el rey de la supervivencia, una criatura fantástica. Parecía que íbamos a acabar con ellos, con el DDT y otros insecticidas, pero han resurgido como el ave fénix, desarrollando nuevas inmunidades y estimulados por el calentamiento climático. Seguimos en guerra contra ellos”.
Asesinos de Tutankamón, Alejandro Magno, Vasco da Gama, Oliver Cromwell, el papa Gregorio V, el explorador David Livingstone, Teresa de Calcuta… Hoy, algo más controlados, han conseguido sin embargo infectar a celebridades como George Clooney. Si, por la noche, alguno de estos increíbles insectos no les deja dormir, tras leer a Winegard, podrán pensar al menos que lo que les desvela es el zumbido de la historia.
27-12-2019
Lleva 190 millones de años en el planeta y ha sido un elemento clave en la extinción de los dinosaurios, la caída del Imperio Romano, la conquista de América, la independencia de Estados Unidos, la Revolución Francesa, la Segunda Guerra Mundial...
El mosquito, ese pequeño y molesto insecto, es además el mayor asesino en serie de la Humanidad, tanto en términos históricos como actualmente, pues mata cada año a muchas más personas (830.000) que los propios seres humanos (los segundos más mortíferos, con 580.000). El mundo en que vivimos sería muy distinto sin la participación en él de los mosquitos, como certifica el ensayista canadiense Timothy C. Winegard en su libro El mosquito (Ediciones B), una historia de la humanidad vista a partir de la intervención de estos seres.
Winegard afirma que “el mosquito ha tenido un impacto enorme en grandes acontecimientos de la historia, debido a las enfermedades mortales que hoy sabemos que transmite, hasta un total de quince, como la malaria y la fiebre amarilla. Es la más efectiva arma de destrucción masiva. Leí millares de libros y artículos, hablé con expertos, entre ellos mi padre, que es médico de emergencias, y un día, mientras me ponía repelente, me vino la idea clara de qué tipo de libro tenía que escribir”.
Winegard, exmilitar y doctor en Historia por Oxford, destaca que el protagonista de su libro “ha sobrevivido a todo, ocupa el planeta entero excepto la Antártida, Islandia y alguna islita de las Seychelles o la Polinesia Francesa. Ha provocado la muerte de la mitad de todos los seres humanos que han existido, unos 52.000 millones de personas de un total de 108.000 millones”.
“Hay unos 110 billones de mosquitos en el mundo, divididos en unas 3.500 especies diferentes. Son los dueños del universo, no existe ninguna fuerza superior a ellos, si somos fieles a los hechos. Determinan la evolución de la historia aunque, claro, ellos no toman las decisiones sino que se guían exclusivamente por su necesidad de procrear. Pero decir eso duele al ego de los humanos, que se creen decisivos, y los cronistas nos hablan arrogantemente de los líderes militares, de héroes, viajeros, mercaderes, colonos... que tienen mucho más glamur. Pero los mosquitos han sido más decisivos que la mente del general más brillante”.
Veamos algunos ejemplos de las hazañas de estos bichos. En la extinción de los dinosaurios, el famoso asteroide que impactó sobre la Tierra sólo sería, a decir de Winegard, “el golpe de gracia a su desaparición inevitable” pues cuando se produjo el impacto “hasta 70% de las especies de dinosaurio ya estaban extintas”, víctimas de las picaduras de estos insectos. “Eran un blanco fácil. Se han encontrado mosquitos encerrados en ámbar que contienen sangre de dinosaurio infectada con varias enfermedades que transmiten, que entonces eran bastante nuevas, y los dinosaurios no tenían ningún escudo de defensas para hacerles frente. No todas eran enfermedades letales, pero otras les debilitaban y los dejaban letárgicos, a merced del ataque de los carnívoros. El mosquito fue un colaborador necesario, imprescindible, en su extinción. Esta teoría es una aportación reciente de algunos científicos”.
Los mosquitos –a Winegard le gusta hablar de “el general Anófeles”, aludiendo a una de sus más letales especies– hicieron caer tanto a la democracia ateniense como al Imperio Romano; según detalla el libro “Julio César y Napoleón quisieron drenar las marismas pontinas, cercanas a Roma, llamadas ‘el Valle de la Muerte’, algo que sólo conseguiría Mussolini mucho después”. También ayudaron a la expansión del cristianismo, jugaron su papel en las Cruzadas o en la conquista de América. “Hernán Cortés y Pizarro no fueron conquistadores de millones de personas, como creen algunos en España. La población indígena fue diezmada por las enfermedades procedentes de Europa, que trajeron, en efecto, los españoles, que eran inmunes, como ha explicado bien Jared Diamond. Las enfermedades mataron a millones, fueron el factor principal. Los conquistadores se limitaron a recoger los frutos de la enfermedad, los mosquitos fueron la herramienta para exterminar y subyugar a los indígenas. No quiere decir que los españoles fueran unos santos: Colón y otros supervisaron brutales actos de barbarie y violencia sexual contra los nativos pero, cuantitativamente (95%), las enfermedades fueron decisivas”.
En los años y siglos siguientes, el fracaso de diversas tentativas francesas e inglesas por arrebatar a España sus colonias se explica también por la falta de defensas de los soldados que enviaban desde Europa. La independencia de Estados Unidos también es deudora de las masacres provocadas por el mosquito en diferentes frentes.
“La economía de las colonias se basaba –cuenta Winegard– en el trabajo esclavo. Al principio, no había discriminación racial, pero enseguida se vio que los africanos, debido a sus defensas genéticas, soportaban los embates del insecto y se convirtieron en el bien más preciado”.
Winegard puede pasarse una vida contando anécdotas: “Los colonizadores ingleses en India escogieron el gin-tonic como cóctel por su contenido en quinina, que combatía la malaria”. Hay donde escoger: “¿Sabía que en Barcelona, a principios del siglo XIX, la fiebre amarilla mató a 20.000 personas en tres meses, lo que supuso perder 20% de la población de la ciudad?”. Más: los escoceses cedieron su soberanía a los ingleses por culpa de los mosquitos, que los habían arruinado; los nazis usaron a estos insectos como arma contra los aliados; recientemente, boicotearon los Juegos Olímpicos de Río 2016, golpeados por la fiebre zika...
El mosquito, asegura el autor tras su inmersión de años en el tema, “parece narcisista, no tiene más propósito que propagarse y, de paso, matar personas. A pesar de que polinizan ciertas plantas, se trata de especies vegetales que podrían reproducirse a través de otros insectos. No son esenciales para ningún otro animal, por lo que su hipotética desaparición no alteraría el ecosistema”. ¿Le ha cogido cariño? “Tras tanta investigación, he entendido que son la mejor arma que existe, y admiro su capacidad de adaptación y evolución. Como dijo Darwin, no sobrevive el más fuerte ni el más inteligente, sino el que se adapta mejor al cambio. Es el rey de la supervivencia, una criatura fantástica. Parecía que íbamos a acabar con ellos, con el DDT y otros insecticidas, pero han resurgido como el ave fénix, desarrollando nuevas inmunidades y estimulados por el calentamiento climático. Seguimos en guerra contra ellos”.
Asesinos de Tutankamón, Alejandro Magno, Vasco da Gama, Oliver Cromwell, el papa Gregorio V, el explorador David Livingstone, Teresa de Calcuta… Hoy, algo más controlados, han conseguido sin embargo infectar a celebridades como George Clooney. Si, por la noche, alguno de estos increíbles insectos no les deja dormir, tras leer a Winegard, podrán pensar al menos que lo que les desvela es el zumbido de la historia.
Etiquetas:
CURIOSIDADES DE LA CIENCIA
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




